Desde hace años se han generalizado una serie de mitos sobre los teléfonos móviles que, de tanto escucharlos, los damos por ciertos. Sin embargo, la gran mayoría no lo son. En el vídeo te damos algunos ejemplos de ellos.

Con el uso masivo de las redes y la globalización es habitual encontrar innumerables rumores falsos o no contrastados por Internet. Aunque recurramos a diferentes fuentes para verificar la información, lo cierto es que muchos comentarios y datos que nos llegan boca a boca nos los podemos creer. Esto mismo es lo que ha ocurrido con numerosas informaciones relacionadas con los teléfonos móviles y, en concreto, con sus baterías.

Uno de los principales requisitos que tenemos a la hora de comprar un smartphone es que la batería funcione correctamente. Aunque con el paso del tiempo y de los usos ésta siempre va a peor, supone una gran desventaja que la batería de un móvil tenga poca capacidad.

De las baterías químicas de hace décadas pasamos a las baterías de ion litio. Posteriormente se empezaron a usar baterías de carga inalámbrica y, desde hace poco, se introdujeron las de carga rápida. La capacidad y velocidad de los teléfonos de recargarse con este tipo de baterías supone un gran avance en los últimos años que, hasta hace bien poco, nadie se podría imaginar.

Sin embargo, actualmente se han generalizado una serie de mitos en relación con las baterías de los móviles y que pueden llegar a afectar a la forma en que utilizamos nuestro teléfono.

SEGURO QUE TE INTERESA:

Apple ya no incluirá en la caja de los iPhones uno de los accesorios básicos

¿Te gusta un outfit que has visto en Internet? Así puedes saber dónde lo ha comprado