Miramos el móvil prácticamente todo el día –dicen que 150 veces diarias-. Muchos trabajamos enfrente de un ordenador durante más de ocho horas. Y, al llegar a casa, no tenemos suficiente y encendemos la tele, tuiteamos al mismo tiempo desde el smartphone o la tableta. Somos una cara con dos ojos pegados a una pantalla.

Pues ahora, esa pantalla puede graduarse de manera personalizada según nuestras dioptrías. El invento lo han desarrollado los científicos del MIT, y no solo se podría extender a las pantallas de móviles, tabletas y PC, sino también a e-readers e incluso a dispositivos GPS.

"Tenemos lentillas, gafas o cirugía, pero todo es invasivo en el sentido de que o bien tienes que poner algo en el ojo, en la cabeza, o pasar por el quirófano. Tenemos una solución diferente: gafas en la pantalla, en lugar de en tu cabeza", explica en un comunicado Gordon Wetzstein, científico del MIT.

La pantalla es una variación de una tecnología 3D sin gafas también desarrollado por el MIT, que gradúa la pantalla a través de pixeles virtuales.

“Los defectos en la vista son una falta de correspondencia entre la distancia focal del ojo y la del objeto que está tratando de enfocar. En esencia, la nueva pantalla simula una imagen a la distancia focal correcta, en algún lugar entre la pantalla y el ojo del espectador”, añaden los artífices de esta innovación.

Esta tecnología permitiría prescindir de gafas y lentillas y que sean las propias pantallas las que se ajusten los defectos de visión del usuario.