A veces es la presión porque un rival lo hace muy bien, otras es la voluntad de ser ese rival y adelantarse a la competencia, mientras que en otros casos no puede ser más que un directivo demasiado creativo. Lo que está claro es que no todo son aciertos y que nadie está libre de pecado. Quien más y quien menos, todos los grandes fabricantes han metido la pata. Hasta el fondo. En arenas movedizas. Están son algunas de las tecnologías del 'gracias, pero no':

Infrarrojos

Culpable: HTC, principalmente.

¿Y hoy? No es uno de los casos más sangrantes, ya que se trata de una característica que está ahí, pero no molesta. Un poco como Illarramendi. Pero, claro, no le puedes pedir que te salve un partido cuesta arriba, porque cumple y poco más.

Con los infrarrojos ocurre lo mismo: aunque es gracioso cambiar de canal con el teléfono (en algún caso, hasta se puede hacer en un bar justo cuando el Madrid trata de salvar un partido), será una característica marginal y de la que no se sacará partido. Hoy nadie considera que los infrarrojos sean un requisito indispensable a la hora de comprar un móvil.

 

 

Lectores de huellas

Culpable: Prácticamente todos los fabricantes tras la llegada de TouchID.

¿Y hoy?: En este caso se trata de uno de esos errores de los que se aprende. Para algunos, al menos. Samsung incorporó esta tecnología a partir de su Galaxy S5, que debía competir con el primer iPhone con lector y fue como poner a Ali a pelear con ese primo que se quedó hasta las 6 de la mañana para ver el combate de Pacquiao y Mayweather. Uno sabe de qué va esto, el otro es el mejor de la historia.

Eso sí, finalmente, la compañía coreana perfeccionó su lector y pudo competir de igual a igual. Otras, como LG (aquí más que el lector falla su disposición, ya que se encuentra en la parte trasera) o HTC (pobres) todavía no han dado con la clave.

Pantallas curvadas

Culpable: Samsung (por partida doble) y LG.

¿Y hoy?: No se puede negar que Samsung se la juega, desde luego. Fueron de los primeros en apostar por las pantallas curvadas y no escatimaron en gastos ¿Que quieres curvatura en todo el teléfono? Aquí tienes el Galaxy Round ¿Que solo quieres un poquito de curva? Galaxy Note 4 Edge. En ambos casos, sin mucha justificación más allá de que se podía hacer... o eso parecía.

Round quedó como un experimento más, pero lo injustificable y poco funcional de Note 4 se convirtió en una pantalla espectacular y curvada en ambos bordes (los zurdos también compran teléfonos) en el S6 Edge. La experiencia es un grado.

Por su parte, LG aún no ha conseguido explicar de forma convincente por qué deberíamos desear un móvil con pantalla curvada, pero no será por falta de empeño. LG G Flex y su sucesor han dado paso al LG G4, el primer buque insignia que quiere ir por la comarcal con curvas al corazón de los usuarios.

 

 

Ultrapíxeles

Culpable: HTC. Sí, otra vez.

¿Y hoy?: Fracaso. O el mercado no estaba preparado o el ultrapíxel no es la solución, pero HTC ha abandonado -¿momentáneamente?- la tecnología para incorporar una cámara mejor en el HTC One M9... y tampoco convence.

Crapware

Culpable: No se libra nadie.

¿Y hoy?: Hay quien comienza a cortarse un poco (Samsung y BQ, por ejemplo), pero lo normal es que nada más comprar el teléfono encontremos capas de personalización con funciones inútiles y aplicaciones que no queremos. Lo peor es que en algunos casos no es posible eliminarlas -Apple, pocas cosas me interesan menos que la Bolsa y con Maps os cubristeis de gloria-, así que nos acompañan en el bolsillo allá donde vayamos. Qué suerte.