El proyecto Soli no es nuevo, pero ahora, la Comisión Federal de Comunicaciones de EE UU otorga a la multinacional a operar con sus sensores a una potencia mayor a la permitida anteriormente.

La tecnología de Google quiere integrar un pequeño conjunto de radares en un chip que podría instalarse en teléfonos inteligentes, televisores, dispositivos portátiles, computadoras, vehículos e incluso aeronaves.

Si las pruebas salen bien, podría abrir la puerta a un nuevo nivel de interactividad. La idea es que, eventualmente, los usuarios podrán usar una amplia gama de movimientos para interactuar con sus dispositivos, en lugar de simplemente presionar los botones en una pantalla.

Las posibilidades son infinitas: la imagen aumenta el volumen de su página de inicio de Google simplemente chasqueando los dedos. Dicha tecnología ya está operativa.

Los relojes inteligentes de Google Wear OS ya vienen con una función de control de gestos . Sin embargo, en parte debido a los límites impuestos por la administración de EE UU a la tecnología de radar, estos dispositivos sufrieron problemas de precisión y se limitaron a unos pocos gestos básicos.

Ahora, la agencia estadounidense ha permitido a Google aumentar su potencia de radar a un nivel que permita una mejor funcionalidad, sin molestar a la tecnología existente. Depende de la compañía comenzar a incorporar las innovaciones del proyecto Soli en sus próximos lanzamientos de hardware.