Cuando terminó el CES de Las Vegas en enero hablamos de las guerras futuras; aquellos mercados que se convertirían en el campo de batalla para los próximos meses: ponibles, televisores y vehículos. Pues tras su conferencia para desarrolladores, Google ha sacado los tanques a todas estas calles. Pero en lugar de banderas, ondean tarjetas de Google Now

Esta herramienta se ha convertido, de la mano de Android, en el centro de la experiencia Google. Todo gira en torno a la información contextual (una de las palabras más repetidas durante el evento, junto con “nos alegra presentar” y los “por piedad, que termine esto ya” que se oían tras dos horas y media de presentación).

Google Now entrará en nuestras muñecas gracias a Android Wear, que por fin pudo verse en directo. Sin sorpresas, eso sí: hará exactamente lo que pensábamos que haría, pero nada más. Centro de notificaciones, mando a distancia, control por voz y estas tarjetas. En ellas se mostrará información de tráfico, del clima o eventos, por ejemplo.

En cuanto a los dispositivos compatibles, ya se pueden reservar dos, el de Samsung (con un diseño que recuerda a los Gear en formato reloj, pero que se aleja de Gear Fit) y el de LG, G Watch, por 199 y 299 dólares respectivamente. Sin embargo, para el que más expectación ha generado, el Moto 360 de Motorola, habrá que esperar al menos a finales de verano. Hablando de hardware, por cierto, se anunció un teléfono que costará menos de 100 dólares y estará dirigido a mercados emergentes, Android One.

Mientras, en el resto de escenarios en los que se librarán estas batallas, más de lo mismo, pero adaptado. Así, en los vehículos se orientará todo a la seguridad al volante, con mayor presencia del control por voz e información no invasiva. Por desgracia, lo visto en los televisores 'inteligentes' prácticamente garantiza que esa pelea no la veremos hasta pasados unos años, pues se cimienta en un contenido que en España ni está ni se le espera.

EL NUEVO SISTEMA OPERATIVO DE GOOGLE

Pero eso no es todo. Android también tuvo lugar en el evento. Su guerra es otra y hace mucho tiempo que la lucha. Tanto, que ya era hora de un lavado de cara y parece que lo veremos con lo que por ahora se llama Android L.

La próxima versión del sistema operativo tendrá un diseño mucho más limpio (aunque no parece que vaya a seguir el camino tomado por Apple con iOS 7). Nueva tipografía, nuevos botones y un aspecto menos recargado. Además, la compañía hizo hincapié en las nuevas animaciones, que, en principio, mejorarán la experiencia. De lo poco que se vio destacan el nuevo y atractivo teclado y las notificaciones en la pantalla de bloqueo. Aquí también habrá tarjetas (de hecho, es de donde nacerán, estrictamente hablando), pero parece que Google no tiene especial interés en que se vean en el teléfono.

Por último, hay que hablar de los ausentes. Si no tienes hueco en una conferencia de casi tres horas, tal vez sea momento de poner las barbas (que pueden tener forma de gafas o de red social) a remojar. Ni Glass (se esperaba el lanzamiento global) ni Google + (de la que lo cierto es que no se esperaba nada) tuvieron presencia en el evento. Para ellas, la única tarjeta fue roja.