Estamos acostumbrados a escuchar que los hackers han conseguido introducir malware en móviles Android de todas las formas posibles. Esto es algo habitual, y a pesar de los esfuerzos de Google, también algo inevitable, si tenemos en cuenta la naturaleza abierta del sistema operativo móvil de los de Mountain View. Pero las cosas son diferentes en iOS, donde los móviles de Apple se encuentran a salvo del intento de hackeo incluso del propio FBI, lo que nos da una idea de hasta qué punto puede llegar a ser uno de estos iPhone. Hasta ahora, que hemos conocido que los federales han conseguido acceder al iPhone 11 Pro Max de un investigado gracias al trabajo de terceras empresas especializadas en este tipo de “hackeos”

El último iPhone, también hackeado

El choque entre el gobierno estadounidense y Apple siempre ha estado candente por las sucesivas ocasiones en que los primeros han querido tener acceso a los móviles de Apple pertenecientes a investigados generalmente por cometer graves delitos. Ya ocurrió en el caso de San Bernardino, y vuelve a ocurrirá ahora, que hemos conocido que el FBI ha tenido acceso al iPhone del presunto autor de un tiroteo en el base naval de Pensacola. Como había pasado en anteriores ocasiones, Apple se había negado a permitir el acceso al iPhone 11 Pro Max del presunto autor del tiroteo por parte del FBI.

Agente del FBI | Pixabay

Una vez más Apple había recordado que las puertas traseras no son la solución para poder acceder a la información de uno de sus móviles. Un móvil que podría arrojar luz sobre este incidente acontecido el pasado mes de diciembre. Según ha confirmado Forbes, hay un informe que ha visto la luz donde se muestra que el FBI ha utilizado la caja de hardware Graykey, que ya había conseguido acceder a otros iPhone anteriores. Esta vez es especialmente llamativo, porque estamos hablando del iPhone más avanzado y moderno de Apple, por lo que cuenta con el software más reciente, y por tanto, con las herramientas necesarias para poder defenderse de este tipo de ataques.

Se trata de una pequeña caja que como podéis imaginar que se comercializa en Estados Unidos, alcanzando un precio muy elevado por las grandes posibilidades que ofrece a aquellos que buscan quebrantar las diferentes medidas de seguridad que Apple implementa en sus móviles y sistema operativo. La caja la comercializa Grayshift, y todo alrededor de ella es un tanto turbio, ya que se desconoce realmente quiénes han podido hacerse con esta caja en todo el planeta. Esta supone una enorme amenaza para los usuarios de iPhone, que frente a ellas, salvo que tengan la última versión de iOS, es probable que no puedan evitar el hackeo del iPhone.

Eso sí, hace falta contar con el teléfono físicamente para poder acceder a él, por lo que no te preocupes, no podrán hacerle nada a distancia a tu iPhone. Donald Trump ha vuelto a recordar hace unos días en su cuenta de Twitter que Apple debería colaborar con las autoridades en estos casos, y más, siempre según Trump, cuando están ayudando a los de Cupertino a defender su negocio frente a la amenaza china.