Todo lo relacionado con la sostenibilidad del planeta y la contribución que podemos hacer para que esta sea plena está de rabiosa actualidad en todo el mundo. Hay muchas maneras de ser sostenibles y respetar al planeta. Y una de ellas es la de adquirir productos con conciencia ambiental, que estén fabricados a partir de recursos reciclados y que contribuyan a un sustento saludable del planeta. Ahora hemos conocido el nuevo Fairphone 3, un móvil que presume sobre todo de ser sostenible por encima de las prestaciones que nos pueda ofrecer. Por tanto, en su elevado precio nos encontramos una serie de características para este teléfono que hacen de él un elemento clave para tomar conciencia social.

Un teléfono sostenible

Esta es la tercera generación de un teléfono que hace de la lucha por la preservación del planeta su principal rasgo. Y es un móvil que destaca también por ser uno de los pocos modulares que todavía quedan en el mercado, por lo que en este aspecto también es un teléfono bastante llamativo. Porque este teléfono no solo busca ser respetuoso con el planeta, sino también con los usuarios, ya que precisamente su carácter modular sirve para que las reparaciones de este se puedan llevar a cabo en buena parte en nuestra propia casa.

Son siete los módulos que se pueden intercambiar en este teléfono, permitiendo que el teléfono tenga una vida más larga gracias a esas reparaciones que podemos hacer nosotros mismos. Sus creadores aseguran que este teléfono puede ahorrar hasta un 30% más de emisiones de CO2, por lo que medioambientalmente es un teléfono bastante respetuoso. Como decíamos antes, es un teléfono que prima este aspecto sobre la potencia o la exclusividad. De ahí que ofrezca una ficha técnica de gama media. Con una pantalla de 5.65 pulgadas con resolución Full HD+ ya que es un panel con relación de aspecto de 18:9.

El procesador es un Snapdragon 632, que ofrece buen rendimiento en las tareas más habituales en el día a día. La memoria RAM es de 4GB, mientras que el almacenamiento interno es de 64GB ampliables mediante tarjetas microSD. La cámara de fotos es sencilla, y cuenta con un sensor de 12 megapíxeles, mientras que delante la cámara selfi es de 8 megapíxeles. La batería se queda algo corta, con 3000mAh y compatible con carga rápida Quick Charge 3.0. Además de conectividad bluetooth 5.0 y Wifi, ofrece NFC para poder hacer pagos móviles en establecimientos. Cuenta también con conector minijack y altavoces estéreo. Su diseño es bastante conservador, salvo por el interesante detalle de contar con una carcasa transparente.

Este móvil llega al mercado con Android 9 como sistema operativo. Por último el precio, que es donde pagamos la sostenibilidad, porque un móvil que por sus prestaciones podría costar como mucho 200 euros, tiene un precio de 450 euros. Por tanto, estamos pagando sin duda su factor sostenible, que va desde la propia construcción del teléfono hasta sus emisiones, pasando por la modularidad de este smartphone, que sin duda tendrá a un público comprometido con el planeta esperando a hacerse con él.