Existe una ley, promulgada en 1996, que para los norteamericanos contiene las "26 palabras que crearon internet" y que, básicamente, garantiza una serie de derechos para todos los que actuamos de buena fe a través de la red global, sin tener que dar cuenta ante la ley. Para que os hagáis una idea, algunas de sus cláusulas se inspiran en un hecho que ocurrió en los años 50 del siglo pasado, cuando una librería de California fue denunciada por vender un libro de contenido obsceno.

El juzgado determinó que el librero no podía leerse todos los libros que tenía en su establecimiento, por lo que fue considerado inocente de esa acusación de obscenidad. Eso tiene que ver con esa ley porque existe un apartado en ella en la que se exime a las plataformas de tener que "leerse todos los libros" que se publican en ellas. Es decir, que Facebook no puede controlar todo lo que suben sus miles de millones de usuarios en todo el mundo y ser responsable de ello.

Ahora, tanto senadores Republicanos como Demócratas parecen alineados en la misma dirección. Incluso Joe Biden, posible candidato a las Presidenciales de este año contra Donald Trump, ya ha afirmado en algunos medios que esa ley debe ser "revocada de inmediato" ya que ofrece protecciones demasiado amplias.

¿Cómo nos afectaría que esa ley se derogara?

Aunque la polémica esté teniendo lugar en EE.UU., lo cierto es que, queramos o no, nos afecta, y mucho. Si esa "Ley de decencia de las comunicaciones" de 1996 es derogada, Facebook y otras muchas plataformas se verían obligadas a tener un control escrupuloso sobre todo lo que permiten publicar, lo que o bien acabaría con su funcionamiento tal y como hoy lo conocemos, o transformaría la forma en la que nos permite exponer nuestra vida y opiniones en la red social... y otras muchas.

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Aun así, los expertos van más allá: Facebook no sería la principal afectada porque tiene músculo financiero para enfrentarse a posibles turbulencias judiciales pero, ¿qué pasaría con sites y empresas más pequeñas? ¿Cómo impactaría en sus actividades el tener que controlar cada comentario que se sube a sus páginas? Seguramente se acabarían las noticias comentadas por los lectores y otras muchas funciones de participación que ahora nos parecen esenciales.

Para que os hagáis una idea de su importancia, la directora legal de la Electronic Frontier Foundation, la Dra. Corynne McSherry, afirmó ante el Comité de Energía y Comercio durante su intervención en defensa de esa ley que "si alguna vez ha reenviado un correo electrónico, ya sea un artículo de noticias, una invitación a una fiesta o un anuncio de nacimiento, lo ha hecho con la protección de la sección 230".

Es en esa sección 230 donde puede leerse que "ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o el orador de ninguna información proporcionada por otro proveedor de contenido de información [...] Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será responsable a causa de cualquier acción tomada voluntariamente de buena fe para restringir el acceso o la disponibilidad de material que el proveedor o el usuario considere obsceno, lascivo, sucio, excesivamente violento, acosador u objetable". Así que con todo lo anterior sobre la mesa, ¿es una buena idea acabar con esa ley?