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NO SON COMO EL YING Y EL YANG

Cómo sobrevivir usando Android e iOS al mismo tiempo

Algunos te dirán que eres un poco masoca, pero nosotros te daríamos la enhorabuena por ir contracorriente e intentar convivir con dos sistemas operativos diferentes a la vez.

Puedes convivir perfectamente con un iPhone y una tableta Android a la vez

neccorp en Flickr bajo licencia CC Puedes convivir perfectamente con un iPhone y una tableta Android a la vez

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Dicen que el 'fanboy' cuando besa, ya sea a Apple o a Google, es que besa de verdad y se compromete con ello a no salir de su zona de confort. Es decir, que si tiene un iPhone se comprará irremediablemente un iPad por la gracia de la Orden de la Santa Manzana.

Pero hay muchos “valientes” que se animan a probar un producto distinto al que están acostumbrados. Puede ser porque, por temas laborales, tengan que usar dos smartphones distintos, cada uno de su padre y de su madre. O porque en la variedad está la diversión, como canta Un pingüino en mi ascensor.

Cuando iOS ya estaba asentado y Android comenzaba a comerse parte del pastel era un guirigay compatibilizar ambos sistemas, pero ahora puedes permitirte tener una tableta con Android y un iPhone sin problemas.

Puedes pensar que tener distintas compras en ambas tiendas de aplicaciones es un tostón, pero en el último caso que decimos no sería para tanto. Muchas de las aplicaciones por las que se paga en teléfono y tableta son distintas, porque los usos de uno y otra acaban siendo bastante diferentes.

¿Y qué hacemos con lo demás? No desesperes, que es bastante más fácil de lo que piensas.

Tu agenda, tu correo y tus citas

Vas a tener que utilizar una cuenta de Gmail en la que tengas tus contactos sí o sí, ya que es la única manera de asegurarte una sincronización constante. Si no tienes tus contactos en los servidores de Google puedes pasarlos de forma manual. Para ello te recomendamos nuestras guías para pasar tus datos de iOS a Android y de Android a iOS.

En un dispositivo Android lo normal es que la sincronización sea automática, algo que puedes comprobar en 'Ajustes / Cuentas'. En iOS puedes comprobar el estado en 'Ajustes / Correo, contactos, calendarios', con lo que toda la información que tengas almacenada en la nube de Google estará 'ipso facto' en tu iPhone o iPad.

¿Dónde está mi música?

iTunes no nos lo pone fácil si queremos escuchar nuestra música fuera de su ecosistema. “Se mira, pero no se toca”, parecen decir desde Cupertino. Pero, tranquilos, podemos tener todos nuestros mp3 descargados de la tienda de Apple.

Una opción es la app de pago iSyncr para iTunes (3,99€) en Android. Aunque no es absolutamente perfecta en el reconocimiento de algunas carátulas, permite llevarte contigo tus listas vía USB o WiFi, además de muchos de tus datos almacenados en los servidores de Apple.

La opción gratuita es utilizar Google Play Music como almacenamiento en la nube de las canciones guardadas en iTunes. Solamente tienes que descargarte Music Manager en tu PC/Mac y localizar la carpeta donde se guardan tus archivos para vincularla con el programa.

Una vez hagas este ajuste todas las novedades que compres en iTunes se subirán automáticamente a la nube de Google, con app disponible para iOS y Android. Como veis, Apple aprieta pero no ahoga.

En Google Play Music podrás almacenar hasta 20.000 canciones gratuitamente, pero no nos emocionemos: si quieres música ilimitada tendrás que pagar algún servicio de música en 'streaming' y todo será más sencillo.

No te olvides de tus fotos

La nube de Google y Apple se nos puede quedar un poco pequeña, por lo que vas a tener que utilizar algún servicio de almacenamiento que te regale espacio suficiente y que suba automáticamente tus fotografías vía Wi-Fi.

Dropbox, por ejemplo, te bonificará si vinculas dos dispositivos diferentes (uno Android y uno iOS, por ejemplo) desde los cuales se subirán todos tus archivos fotografías y podrás consultarlos cuando quieras.

Si no queremos salir del robot verde la alternativa es la subida automática de Google+, ideal para fotografías con tamaño estándar y que no pesen una barbaridad.

Con estos sencillos pasos tus archivos más habituales estarán en ambos lados sin que tengas que preocuparte mucho más. Los inicios de sesión engorrosos en todas tus apps tendrás que comértelos tú solito, pero podrás presumir que pilotas dos sistemas operativos distintos a la perfección.

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