El COVID-19 ya ha cambiado nuestras vidas, esperemos que de forma transitoria, pero de momento nos hemos tenido que adaptar forzosamente a una nueva realidad en la cual hay que ir puliendo procesos para que sean más eficientes con esta nueva situación, que en gran parte muchos no habían visto venir. En el terreno tecnológico son muchas las iniciativas que han salido adelante para poder hacer frente a la pandemia con su ayuda, aunque otras se han visto “trastabilladas” por la acción de este y sus consecuencias. Por ejemplo los sistemas de reconocimiento facial han visto en las mascarillas, que entran dentro de esa nueva normalidad, a su Talón de Aquiles. Estas impiden que los sujetos se puedan identificar bien a través de una cámara, lo que está llevando a los fabricantes a buscar alternativas para que los métodos de identificación sigan siendo satisfactorios.

Solución en iOS

Eso es lo que hemos conocido hoy, una interesante novedad que se estaría gestando en la nueva versión de iOS, que tendría como prioridad mejorar el proceso de identificación cuando llevamos una mascarilla. Y en este caso, se habían hablado de muchas soluciones para poder resolver estos problemas, pero parece que Apple ha optado por la más sencilla y práctica para sortear el tema de las mascarillas. Se trata de la nueva versión, iOS 13.5, que ya cuenta con una nueva función que tiene que ver concretamente con el problema que generan las mascarillas en el rostro.

 

Por lo que se puede comprobar en el tuit adjunto de Guilherme Rambo, cuando tengamos puesta una mascarilla en la cara, iOS lo reconocerá, y automáticamente en lugar de intentar identificarnos por nuestros rasgos faciales, optará por mostrar directamente la pantalla para introducir nuestra contraseña o PIN del teléfono, como método alternativo de identificación. Por tanto esto quiere decir que cuando lleves mascarilla el iPhone te llevará directamente a la pantalla de introducción de PIN, y cuando detecte que no la llevas puesta escaneará tu rostro como hace habitualmente.

Una solución práctica

Como decimos es una solución más práctica que innovadora. Porque es evidente que salvo que se modifique por completo el sistema de reconocimiento del Face ID, es imposible poder reconocer a alguien de manera certera si tiene medio rostro tapado. Puede que en el medio plazo podamos ver alguna actualización del Face ID que sea capaz de identificarnos por los rasgos superiores del rostro, como los ojos, pero de momento parece la solución más sencilla, sugerir el PIN cuando sabe que llevamos mascarilla.

En estos casos sin duda lo mejor sería contar con un sensor del Iris, como los que han equipado en los últimos años los móviles de Samsung, estos nos permiten ser identificados aunque llevemos la mascarilla, porque en realidad es nuestro ojo el que nos brinda la verdadera identidad. Una novedad que estará al caer, y que puede suponer una buena alternativa para las personas que lleven mascarilla, que cada vez serán más. Al menos evitamos tener que estar quitándonos la mascarilla para que nos reconozca el teléfono.