Parece mentira que con la cantidad de actualizaciones que llegan a Windows 10, tengamos en la próxima uno de esos momentos que muchos van a recordar durante bastante tiempo. Se trata de la release 2004 que, entre otras muchas novedades, trae una que ha sido reclamada largo tiempo por multitud de usuarios. No solos los profesionales, sino también los consumidores normales que, de vez en cuando, requerimos de alguna que otra función que nos permite personalizar de alguna forma el OS.

Esa opción tiene un nombre y será la de Windows 10 Sandbox (sí, como los GTA V), una función que nos permitirá de alguna manera, y salvando las distancias, disfrutar de instalaciones diferentes del sistema operativo dentro del principal, adaptados siempre a nuestras necesidades y, lo más importante, no afectarán a la gestión de archivos que generemos frente al que podríamos llamar como Windows 10 principal del ordenador.

Windows 10 | Defconplay

Algunos han llegado a definirla como la posibilidad de contar con una máquina virtual para ejecutar otro sistema operativo, al estilo de esas herramientas que podemos encontrar en ordenadores Mac para poner en marcha versiones de Windows 10 sin cerrar macOS por debajo. Una virtualización que tiene muchas ventajas a la hora de llevar a cabo ciertas tareas con software específico para el OS de Microsoft, por ejemplo.

Microsoft escucha a los usuarios

En esencia, lo que nos dejará Sandbox es ejecutar una instalación de forma separada de la principal y ejecutar archivos en ella de tal forma que no afecten a los que tenemos almacenados en el ordenador. Su manera de iniciarlo será a través de un archivo .wsb en el que podremos definir una serie de tareas que esa versión virtualizada de Windows 10 pondrá en marcha, como si se tratara de un script que ejecutamos comando por comando.

Además, una vez definidos esos parámetros, podremos iniciar cualquiera de esas máquinas virtuales de cada Windows 10 que necesitemos haciendo un simple clic en el archivo .wsb. Los principales parámetros que podremos configurar para esos inicios de sesión serán los de vGPU (GPU virtualizada), conexiones de red, carpetas compartidas y el llamado "script de inicio".

Es importante decir que estos pocos parámetros para crear una nueva versión virtualizada de Windows 10 no serán los mismos que en aquellos casos de profesionales que necesiten de una configuración mucho más precisa, profunda y detallada, ya que podrán acceder a cuestiones mucho más complejas. Así, al menos, lo ha explicado Microsoft en algunos documentos donde avisa de que “aunque los comandos muy simples funcionarán (lanzar un archivo ejecutable o script), los escenarios más complicados que involucran múltiples pasos deben colocarse en un archivo de script. Este archivo de secuencia de comandos puede asignarse al contenedor a través de una carpeta compartida y luego ejecutarse a través de la directiva LogonCommand”.

De momento todos estos cambios ya los han podido probar todos los usuarios adscritos al programa Insider de los de Redmond y veremos a ver el momento en el que Microsoft decide publicarla. Si los cálculos de los más expertos no fallan, eso podría ocurrir a finales de la próxima semana... así que estaremos atentos (con impaciencia).