La inteligencia artificial ha pasado de ser una tecnología de ciencia ficción a una realidad que está presente cada vez en más facetas de nuestro día a día. Son muchas las apps que la utilizan, incluso cámaras de seguridad que podemos colocar en el interior o exterior de nuestra casa que pueden reconocer el rostro de los miembros de la familia, o apps de fotos que pueden ordenar los álbumes en base al rostro de los protagonistas de las fotografías.

Pero también está presente a gran escala en sistemas de seguridad basados en el reconocimiento facial de gente de a pie que simplemente pasea por las ciudades o lugares públicos concurridos. El creciente uso del reconocimiento facial y la IA para identificar a personas en las calles parece que va a ser limitada por la Unión Europea, mientras no queden claras las reglas del juego en este aspecto.

Reconocimiento facial vetado durante un lustro, al menos

Publicaciones como Euractiv y Politico han tenido acceso al borrador del libro blanco sobre inteligencia artificial, un documento en el que se esgrime que esta prohibición busca identificar y desarrollar una metodología sólida para evaluar los impactos de esta tecnologías y tomar las posibles medidas en la gestión de riesgos que pueda generar el uso de estos métodos de identificación . La Unión Europea estaría tomando en cuenta el Reglamento General de Protección de Datos en el cual se cita que los ciudadanos “deben tener "el derecho a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el procesamiento automatizado, incluida la elaboración de perfiles, que produce efectos legales sobre él o ella o de manera similar le afecta significativamente ".

Paseando por las calles | Photo by Jason Wong on Unsplash

En base a estos precedentes, Europa pretende prohibir el uso de tecnologías de identificación facial durante un periodo de entre tres y cinco años, en espacios públicos, tanto para entes públicos como para empresas privadas. Por tanto desde la Unión se basan de momento en ese Reglamento de protección de datos para echar el freno a la identificación facial, y así abrir un periodo en el que se puedan sentar las bases futuras del uso de esta tecnología de inteligencia artificial para que además de ser útil respete la privacidad de los ciudadanos.

De momento es un borrador, pero de convertirse en realidad varios países de la Unión tendrán que detener sus planes para utilizar esta tecnología de reconocimiento en la vigilancia de espacios públicos. España, Alemania y Francia son algunos de los países que ya estaban desarrollando planes de este tipo y que ahora podría ver cómo se detienen por una potencial directiva europea. Precisamente Reino Unido trabaja en implementar una tecnología de este tipo, y la imposibilidad de haberla llevado a buen puerto ha sido una de las razones esgrimidas por los defensores del Brexit para alejarse cuanto antes del control de Europa. Por tanto, esto no se cerraría la puerta definitiva al reconocimiento facial en Europa, pero sí que abriría la puerta a un periodo de reflexión en el que se estudiará el marco legal en el que esta tecnología se moverá de aquí a un lustro.