Nadie mejor que Google sabe qué buscas en internet y por qué webs navegas cada día. Ninguna otra tecnológica como Apple o Samsung conoce qué tienes almacenado en tu móvil, cómo lo usas y con quién te comunicas. Tus datos son el nuevo negocio.

Si cualquiera de las grandes tecnológicas deriva parte de su I+D a ofrecerte apps de salud, llamadas de voz gratis, coches sin conductor o nuevos medios de pago con tu smartphone, los lobbies europeos se ponen nerviosos, muy nerviosos. Y su temor se traslada a los políticos de la Unión Europea.

Si los EE UU tenían Ford, en Europa teníamos la fiabilidad de Volkswagen. Si en el Nuevo Mundo tenían a Microsoft, tranquilos, en el Viejo Continente existe IBM. Ese era el discurso.

Sin embargo, ahora Google controla más del 90% de lo que buscas en la red y Apple y Samsung te venden la mayoría de los smartphones con los que chateas, llamas o navegas.

Cuando el mundo se vuelve digital y móvil, y la tecnología que se vende genera un caudal de efectivo para “hacer otras cosas más tangibles”, todo cambia. ¿Qué demonios hace Google creando coches que circulan sin personas o Apple creando su propia visa en cada iPhone?

Esa es la preocupación de la vieja industria europea. Hasta ahora, el peligro estaba detrás de la raya. Ahora, la raya no existe, ni para el sector del automóvil ni para los bancos.

“El sector de las TI era como un pequeño campo de fútbol con sólo seis jugadores y las empresas europeas estaban en la vanguardia de la innovación. Sin embargo, en muchos sectores, los EE UU están ya por delante del resto y deciden cuáles son las normas”.

La comparación y el temor lo expresó en una reciente comparecencia Günther Oettinger, comisario de la Unión Europea para la Economía y Sociedad Digital; es decir, la máxima autoridad comunitaria para cambiar el rumbo de Europa en el mercado digital.

“Internet permite nuevos modelos de negocio: si pagas con el móvil, Apple, por ejemplo, [en referencia a Apple Pay] sabe más sobre ti que su propio banco, lo sabe todo sobre tu solvencia, tus hábitos de compra, todo”, añadió Günther Oettinger en su discurso.

“Los datos da lugar a modelos de negocio y aquí es donde los estadounidenses están a la cabeza. Ellos tienen los datos, los modelos de negocio y por lo tanto el poder. Por tanto, tenemos que volver a los negocios y la única manera de hacerlo es siendo parte del equipo europeo”, dijo el máximo mandatario digital de la UE.

Según este responsable de la Comisión Europea, Google o Facebook “no respetan la legislación” de los estados comunitarios. Es más, en su discurso denuncia que se establecen en el Estado miembro con menor protección de la privacidad y, desde ahí, son una "enorme aspiradora electrónica" que transfieren los datos a California, donde los procesan y venden como un servicio más de su negocio.

Desde la Unión Europea, son conscientes de que Europa necesita 150.000 expertos en nuevas tecnologías cada año. No obstante, la medida más inmediata es una reforma. Así pretende Bruselas frenar a las grandes tecnológicas de EE UU. Contra la tecnología, nuevas leyes para el nuevo Monopoly.

Por lo pronto, mientras que Google, Apple o Microsoft inventan, la Comisión Europea se ha fijado como prioridad “modernizar las normas de derechos de autor de acuerdo con las nuevas tecnologías”. El primer borrador podría estar antes del verano.

“En la era digital, tenemos que preservar y fomentar nuestra cultura europea y, por tanto, proteger la propiedad intelectual. Existe una comunidad de Internet que tiene otros intereses. En nuestra reforma, tenemos que encontrar un equilibrio razonable entre los derechos del productor, creador y usuarios”, expuso en su discurso Günther Oettinger.

En España, por ejemplo, ya se dio un primer paso, y a la tasa se la apellidó Google. Y detrás de la ley se oyó un portazo; y, como cantaba Joaquín Sabina, quizás un hasta luego.