Lamentablemente como ocurre casi siempre, los amigos de lo ajeno y los estafadores siempre hacen negocio de los momentos más duros, y la situación generada con la crisis del coronavirus es el caldo de cultivo perfecto para que muchos hackers intenten lucrarse de la situación aprovechando el miedo y el pánico de algunas personas por esta situación. Uno de esos ejemplos los hemos conocido ahora, una vez más en la forma de virus, informático claro, que se esconde detrás de la necesidad de tantas personas de conocer más detalles de lo que está pasando, y sobre todo de reducir ese miedo al contagio.

Un troyano para robar nuestros datos bancarios

Una vez más detrás de situaciones tan caóticas y duras para muchas personas como esta crisis sanitaria por el coronavirus, hay quien intenta lucrarse a través del miedo ajeno. Ahora los hackers, en este caso, han ideado un plan para poder sacarle los cuartos a la gente a cambio de una información que es imposible que nos den, porque tan siquiera las autoridades tienen acceso a ella. Se trata de un virus troyano denominado “Ginp” que desarrolla su malvada labor a través de una web denominada coronavirus Finder, que como os podéis imaginar promete a los usuarios saber dónde se encuentran las personas infectadas de coronavirus.

Covid-19. | CSIC

Cuando estas personas intentan averiguar dónde se encuentran estos contagiados, se les pide que hagan un donativo de 75 centavos de dólar para poder revelarles esa información. Lógicamente para ello hay que introducir los datos bancarios, nuestra tarjeta de crédito o débito, para que de ahí puedan extraer esa cantidad de dinero y desvelarnos la ansiada información. Cuando la persona de manera inocente introduce los datos bancarios, tan siquiera se produce la retirada de ese dinero de nuestra cuenta, y por supuesto no se desvela ninguna información acerca de la ubicación de los contagiados.

Sencillamente no pasa nada, algo que puede pasar inadvertido para la víctima. Que no sabe que desde ese momento ha cambiado por completo su situación, ya que la información de sus datos bancarios ha quedado almacenada ya en los servidores de los hackers, que lógicamente van a poder disponer de ella tanto como quieran. Tristemente este ataque de momento ha afectado sobre todo a ciudadanos españoles, que son el 83% de las víctimas de este troyano, pero es de esperar que en otros países utilicen la misma táctica para hacerse con los datos bancarios.

Desde Karspersky han advertido que este tipo de ataques se van a multiplicar mientras esté latente el miedo al contagio, y que deben ser los usuarios de Android los que deben estar especialmente atentos a estos ataques.