El mundo de los dispositivos móviles se ha convertido en un territorio en el que la fe tiene un gran papel. Algo así como lo que predica la Iglesia pero adaptado al credo de la tecnología, ya que cuando usamos a diario nuestros móviles, no dejamos de hacer actos de fe, uno detrás de otro, creyendo que nadie nos vigila, que nadie recopila nuestros datos y que todos esos excelsos estándares de privacidad se respetan.

Pero tenemos ejemplos en el pasado como para pensar que es mucho más fuerte la tentación de recopilar datos para beneficio empresarial que mantenerse alejado de ese terreno, como ya pudimos comprobar con el escándalo de Cambridge Analytica que casi se lleva por delante a Facebook: millones de perfiles de norteamericanos acabaron en manos de empresas privadas que recurrieron a técnicas de psyops y microtargeting para ganarse el voto de comunidades enteras.

Ahora, Forbes acaba de publicar una información en la que alertan de que Xiaomi graba el uso que hacemos en sus terminales, tanto al navegador por internet, como la actividad que llevamos a cabo con el smarpthone y que muchos consideramos nuestro ámbito privado e inviolable.

Sesiones, webs, archivos y hasta carpetas del móvil, monitoreadas

En esa información, han descubierto cómo algunos de los modelos de los chinos, como el Redmi Note 8, mira mucho lo que hacemos con el teléfono, recopilando esos datos para enviarlos posteriormente a "servidores remotos alojados por otro gigante tecnológico chino, Alibaba, que Xiaomi aparentemente alquiló". Uno de los investigadores de seguridad consultados descubrió que se "estaba rastreando una cantidad preocupante de su comportamiento, mientras que también se estaban cosechando varios tipos de datos del dispositivo".

Seguridad en PC | Photo by Markus Spiske on Unsplash

Esa recopilación de datos que presuntamente hacían los terminales, afectaba a todos los sitios web visitados con el navegador del teléfono, las consultas realizadas en los principales motores de búsqueda, como Google o DuckDuck Go (recordemos que este engine se esfuerza mucho por mantener nuestra privacidad), así como los artículos consultados con datos de permanencia en ellos, interés, etc. Lo más preocupante de ese seguimiento realizado por el terminal es que se produjo incluso cuando el usuario estaba visitando todas esas páginas con el modo incógnito activado.

La información también habla de la otra cara de este minado de datos que hacen algunos terminales de los chinos, pero esta vez, sobre la actividad que realizamos de puertas hacia dentro. Es decir, simplemente moviendo, copiando o instalando apps en el teléfono. Desde Forbes aseguran que "el dispositivo también estaba grabando qué carpetas se abrieron y qué pantallas se visitan, incluida la barra de estado y la página de configuración". En este caso, toda la información recopilada estaba "siendo empaquetada y enviada a servidores remotos en Singapur y Rusia, aunque los dominios web que alojaban estaban registrados en Beijing".

Esta falla de privacidad podría ser más amplia de lo descubierto hasta ahora y el propio responsable de la información avisa de que "los problemas afectan a muchos más modelos", por lo que "es probable que muchos millones [de usuarios] más se vean afectados" por lo que consideran como un "grave problema". Ante estas informaciones, puestos en contacto con la compañía, fuentes oficiales han declarado que Xiaomi quedó decepcionada "al leer el artículo reciente de Forbes. Creemos que han entendido mal lo que comunicamos con respecto a nuestros principios y política de privacidad de datos. La privacidad y la seguridad de Internet de nuestros usuarios es la máxima prioridad para Xiaomi; estamos seguros de que seguimos estrictamente y respetamos las leyes y regulaciones locales. Nos hemos comunicado con Forbes para ofrecer claridad sobre esta desafortunada mala interpretación".