“Cada 15 segundos, cada persona de Taiwán podría enviar un selfie suyo a un amigo en Japón”. Así anuncia Google la instalación de un nuevo cable submarino con el que pretende reforzar su presencia en Asia. Se trata de una conexión que soportará un tráfico de hasta 26 terabits por segundo, tal y como ha anunciado la compañía en su web oficial para el continente.

En concreto, el objetivo de los de Mountain View no es otro que hacer posible un mejor acceso a servicios como YouTube y su plataforma de ‘cloud computing’. Para ello, ya cuentan con este cable que conecta las instalaciones de Google en Taiwán con un punto de Japón. Allí, se enlaza directamente con Estados Unidos a través del que, a día de hoy, es el cable submarino de fibra óptica más rápido del planeta.

"No se puede notar de inmediato, pero este nuevo cable debe ayudar a los productos de Google y a cargar los servicios más rápidamente en toda la región. Asimismo, mejorará la fiabilidad y consistencia de una experiencia más rápida, ya que el cable ha sido instalado estratégicamente fuera de las zonas de tsunami para ayudar a prevenir las interrupciones de la red relacionadas con los desastres naturales", explican desde Google.

Si la compañía está centrando buena parte de sus esfuerzos económicos en la mejora del acceso a internet en el continente es porque, según un estudio, cada mes se conectan por primera vez a la Red cerca de cuatro millones de personas en la región del sudeste asiático. De ahí que Google invirtiera el pasado año mil millones de dólares en la construcción de dos ‘data center’ allí, un gasto que ahora se ve complementado con la costosa instalación de este nuevo cable.