El llamado modo incógnito (o navegación privada) de los navegadores web existe desde hace muchísimo tiempo y son un buen refugio para todos aquellos usuarios que, por la razón que sea, no quieren que las webs que visitan se queden con sus datos personales, marcando el recorrido que traen, cuáles son sus hábitos de lectura, compra, intereses, etc.

Durante mucho tiempo, la mayoría de usuarios se sintieron seguros pensando que ese anonimato les protegía pero en los últimos meses se ha conocido que, concretamente en Chrome, tal vez ese blindaje no es tal como nos lo venden, de tal forma que sí hay quien todavía sigue vigilando a los usuarios con el objetivo de seguir recabando sus datos.

Así de claro lo tienen en el tribunal federal de San José, California, donde según informa Reuters, han presentado una demanda milmillonaria (billonaria para los estadounidenses) contra Google por mantener el seguimiento de esos esos usuarios que utilizan el modo incógnito del navegador, cuando en las especificaciones del servicio se apunta que una práctica de seguimiento así no es tolerable.

Google no puede continuar "recopilando datos"

Todo el problema ha surgido, no tanto del propio navegador sino de la existencia de una puerta por la que se van filtrando esos datos teóricamente blindados. Según la demanda interpuesta, todo el proceso de recogida de estos datos de los usuarios que navegan con el modo incógnito activado tiene que ver con Google Analytics y el seguimiento que hace de los usuarios que pasan por las publicidades que gestiona.

Modo incógnito | Photo by Sergiu Nista on Unsplash

Es a través de este método por el que Google es capaz de recopilar información tan relevante como la de los hábitos de compra, datos personales del usuario e información confidencial que no debería poder consultar en ese modo incógnito. Por eso, desde el tribunal instan a los de Mountain View a dejar de participar "en la recopilación de datos encubiertos y no autorizados de prácticamente todos los estadounidenses con una computadora o teléfono".

Hay que decir que tampoco tenemos escapatoria. Aunque el modo incógnito fuera perfecto, Google tiene maneras de conocer quiénes somos aunque naveguemos de forma privada. ¿Cómo?, pues por nuestro patrón de comportamiento a lo largo de los años. Si de los últimos cinco solo en uno hemos utilizado el modo incógnito, los algoritmos pueden llegar a definir quién está detrás comparando ese histórico con las huellas que vamos dejando en nuestra navegación privada. Algo que hace que sea imposible escapar de los ojos del Gran Hermano, aunque utilicemos un software de VPN.

No penséis que esta demanda interpuesta contra Google es peccata minuta, al revés, se solicitan más de 5.000 millones porque son (valga la redundancia) "millones" los usuarios que se podrán presentarse en el procedimiento como damnificados de este modo incógnito que en realidad no lo era. Sea como fuere, es cierto que Google ha tenido que ir retocando el modo incógnito de Chrome con el paso de los años porque, durante demasiado tiempo, dejó a sus usuarios desamparados ante el abuso de algunas webs, que podían detectar la presencia de un internauta utilizando este modo. Esto provocaba que algunas páginas optaran por bloquearles el acceso, o mostrar versiones menos ricas y completas que las que podía consultar un usuario sin navegación privada. Veremos cómo terminan las cosas.