Seguro que lo habéis escuchado en alguna ocasión. Se trata de esa vieja cantinela que dice que las empresas tecnológicas suelen librarse de pagar impuestos en muchos de los países donde operan ya que recurren a ubicar su sede en un territorio de la Unión Europea donde reciben unas jugosas exenciones fiscales. Eso está ocurriendo actualmente con Google, Facebook, Apple, Airbnb y otras tecnológicas que residen en Irlanda para evitar pagar en cada país por su actividad comercial.

De esta manera, la tasa Google lo que busca, según palabras del propio Gobierno, es "gravar ingresos obtenidos en España por grandes empresas internacionales a partir de ciertas actividades digitales que escapan al actual marco fiscal". De esta forma, se busca que acaben pagando por todas las transacciones que protagonizan en suelo español (aunque sea online) del mismo modo que hace cualquier otra compañía que opere en nuestro país.

¿Qué gravará este nuevo impuesto?

Sobre el papel, el impuesto aprobado esta misma mañana por el Consejo de Ministros se encargará de gravar a todas aquellas empresas que cuenten con, al menos, 750 millones de euros de ingresos anuales y, de ellos, que por lo menos tres se hayan producido en nuestro país. A todas ellas se les aplicará un 3% en actividades de publicidad online y en servicios de intermediación que permitan localizar a otros usuarios, interactuar con ellos o transmitir todos sus datos. Es decir, que se está apuntando directamente a nombres tan conocidos (y utilizados) por todos nosotros como Google, Facebook, Airbnb, Uber, etc.

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En ningún caso, este impuesto se aplicará a la venta de productos, bienes y servicios de intermediación online entre usuarios, o que sean contratados a un proveedor, además de las operaciones entre empresas que pertenezcan al 100% (directa o indirectamente) al mismo grupo. A este caso se pueden adscribir compañías que venden o sirven para intermediar a través de internet como es el caso de El Corte Inglés, Zara, Wallapop o cualquier otra marca con una actividad similar. En total, el Gobierno espera recaudar más de 2.000 millones de euros al año.

¿En qué nos afecta?

De momento, un gravamen de este tipo no puede conocerse cómo nos afectará aunque, si miramos lo ocurrido en otras ocasiones, bien podría producirse un encarecimiento de ciertos servicios en la misma línea del impuesto aplicado. En esa dirección, existen informes como el de Adigital, PWC y AMETIC, que vaticinan que cuando se aplique la tasa Google "los consumidores experimentarán una pérdida de bienestar de entre 515 y 665 millones de euros, por el incremento en el precio". Lo que se traduce, según esos mismos datos, en aproximadamente 30 euros por usuario.

¿Cuándo se aplicará?

Esta tasa Google, de momento, no será aplicada y se estima que entrará en vigor a partir del próximo mes de diciembre. Todo parece indicar que las empresas no tendrán que pagar hasta ese mes, entre otras razones porque se está a la espera un marco global (Francia la tiene en suspenso desde 2019) de aplicación para conocer exactamente cuál será su impacto, y evitar, en última instancia, un choque con Donald Trump y EE.UU.