La multinacional china Lenovo ha comprado por 2.910 millones de dólares (más de 2.139 millones de euros) la división de móviles de Motorola. Es apenas un 23% de lo Google pagó por ella en agosto de 2011. El gigante del buscador ha preferido centrarse en el sistema operativo Android y “deshacerse de peso”, según ha confirmado su consejero delegado en el blog oficial.

Sin embargo, proyectos referentes a Motorola que ya estaban muy avanzados se quedarán en Google, como Ara, que buscaba “un teléfono para toda la vida” mediante un sistema de módulos intercambiables. Así, se mantiene el equipo capitaneado por la 'ex' de Darpa Regina Dugan, que trabajará mano a mano, aunque manteniendo cierta independencia, con los chicos de Android, dirigidos por Sundar Pichai. Del mismo modo, se quedarán en Silicon Valley la mayor parte de las 17.000 patentes que Google sumó a su cartera con la compra de Motorola.

La noticia llega poco después de que Google ratificase un acuerdo con Samsung para compartir patentes, con lo que ambas compañías podrán “centrarse en la innovación” y hacer frente a las posibles demandas de Apple y otros rivales de Android. Parece que los de Mountain View han preferido apostar por los pesos pesados de Android, como los coreanos, y acabar con la aventura de fabricar su propio 'hardware' a través de Motorola.

Por su parte, Lenovo afianza así su posición en el terreno de los dispositivos móviles, donde ya es el tercer fabricante según la consultora Gartner, y aspira a convertirse en el principal referente de este mercado, como ya lo es de los ordenadores personales. La estrategia es muy parecida: aquella vez compraron la rama de portátiles de IBM y esta vez la de móviles de Motorola. ¿Saldrá igual de bien?