Si hay una palabra que siempre ha definido a Google, esa es innovación. Desde sus primeros pasos hasta ahora, el gigante de Mountain View siempre se ha caracterizado no sólo por una excelente visión de negocio, sino también por un gran olfato a la hora de predecir qué tecnologías triunfarían en un futuro próximo.

Sin embargo, nadie consigue un príncipe sin haber besado antes unos cuantos sapos, y eso las empresas innovadoras lo saben. Lo malo de jugar a la innovación es que casi siempre se sacan proyectos arriesgados cuyo éxito no acaba de estar del todo asegurado. De hecho, son muchos los que dicen que el tremendo éxito de Google se debe también a haber aprendido de sus fracasos.

Sea como fuere, la compañía acumula una serie de proyectos que no acabaron bien, precisamente. He aquí unos ejemplos:

1. Google Lively

En julio de 2008, Google presentó Lively al mundo. En pleno éxtasis mundial de Second Life, la compañía lanzaba su propia herramienta de interacción virtual. Lively otorgaba a cada usuario un avatar y le permitía vivir una segunda vida (o tercera, o cuarta...) a través de la ficción que cada cual iba creando a su alrededor. Sin embargo, el experimento fue un fiasco y ni siquiera inmutó a Second Life. Lively cerró el 1 de enero de 2009, apenas seis meses después de su lanzamiento.

2. Google Answers

Está claro que la táctica de intentar copiar tecnologías que ya hacen otros no ha acabado de ser el fuerte de Google. En abril de 2002 presentó Google Answers, un servicio en el que los usuarios podían plantear plantear preguntas y proponer respuestas a un sinfín de temas. Frente al éxito que ya tenía Yahoo Answers, Google intentó 'profesionalizar' un poco su herramienta, fomentando el hecho de que las respuestas satisfactorias llevasen unida compensación económica. Sin embargo, no consiguió hacer sombra a Yahoo Answers, que no sólo tenía más visitas, sino que, además, era infinitamente más divertido. ¿No nos crees? Aquí te dejamos uno, dos, tres, cuatro, cinco y hasta seis ejemplos.

3. Google Wave

En mayo de 2009, Google anunciaba el lanzamiento de Wave, una plataforma adherida al correo electrónico que suministraba una serie de harrmientas tales como edición de documentos compartidos, wiki, compartición de vídeos y fotos, publicación de contenido o mapas, entre otras cosas. Rodeado de un espíritu colaborativo, Wave se presentaba como una plataforma perfecta para ser usada por varias personas de manera instantánea. Enfocada para un uso profesional (o eso dijo la compañía a posteriori), no tuvo demasiado éxito. En agosto de 2010, Google anunció que no continuaría con el desarrollo de Wave, que cerró definitivamente el 30 de abril de 2012.

4. Google Buzz

Cuando en febrero de 2010 Google presentó Buzz, una pregunta asaltó la mente de muchos: ¿Esto no es lo mismo que Wave? Sí... y no. La compañía reconoció que gran parte de la tecnología de Wave estaba presente en esta herramienta, pero, frente al carácter profesional de Wave, Google Buzz aspiraba a convertirse en una red social. Desde Buzz, los usuarios podían compartir contenido no destinado específicamente a la edición colaborativa, sino a la conversación social.

Su lanzamiento estuvo rodeado de un sinfín de expectativas. Google repartió unas pocas invitaciones y los usuarios, a su vez, podían enviar otras diez invitaciones a sus contactos, todo ello con el objetivo de que fuese algo viral. Y fue viral, sin duda, pero siguió sin tener demasiado éxito. En octubre de 2011, la compañía anunció el cierre, que llegó definitivamente en julio de 2013. Sin embargo, gran parte de la tecnología tanto de Wave como de Buzz forma hoy parte de Google+... que tampoco triunfa de momento.

5. Google Reader

Aquí tenemos que hacer un inciso, ya que el fracaso de Google Reader es más que discutible. Lanzado en octubre de 2005, se convirtió en una de las plataformas más usadas a la hora de recopilar distintas fuentes RSS en una sola interfaz web. Sin embargo, parece que desde Google no acabaron del todo contentos, y en marzo de este 2013 anunciaron un cierre que aún hoy es discutido por multitud de usuarios.

Sea como fuere, en Google siempre han afrontado sus fracasos desde un punto de vista positivo. Ya lo dijo el CEO de la compañía, Eric Schmidt, tras el cierre de Wave: “Nosotros probamos cosas y también celebramos nuestros errores, porque es la única forma de mejorar”.