Tratándose de una vía de financiación que ya mueve 19 millones de euros en España, cada vez es más la gente de nuestro país que alguna vez ha lanzado un proyecto de crowdfunding o que, como poco, se lo ha planteado.

Sin embargo, no conviene ir a lo loco, sino de manera ordenada y haciéndose las preguntas adecuadas. Hoy te contamos cinco cuestiones que debes plantearte antes de lanzarte a esto del crowdfunding:

1.- ¿Necesitas realmente el dinero? “Vaya, pregunta”, pensarás; “si lo hago es porque claro que lo necesito”. Respuesta equivocada. El crowdfunding puede responder a una necesidad no satisfecha de financiación, pero no solo a eso. Si realmente necesitas el dinero y no ves manera de sacarlo sin crowdfunding, lánzate a ello. Si ves que hay otras opciones, puedes plantearte dos vías: por un lado, puedes lanzar el crowdfunding como complemento económico a tus otras vías de financiación; sin embargo, por otro lado, si eres de tomar el dinero y correr, olvídate.

El crowdfunding no solo conlleva un intercambio económico entre tú y tus mecenas, sino también una implicación por tu parte. Si no vas a hacer caso a tus mecenas, si no vas a interactuar con ellos, si no vas a admitr sugerencias... mejor que no lo hagas.

2.- ¿Con qué cantidad mínima podrías funcionar? Ojo, que esto no es ninguna tontería. Por si no lo sabes, el crowdfunding funciona bajo un modelo de todo o nada, con lo que, si no consigues el 100% del dinero que pides, no se le cobra nada a nadie. Por eso, cuando hagas cuentas, piensa qué cantidad sería idónea, evidentemente, pero piensa también cuál sería el dinero mínimo con el que podría salir adelante tu proyecto. Más vale pecar por defecto que por exceso. Además, si consigues el mínimo que necesitas, podrás seguir recaudando hasta que se acabe el plazo de tiempo que te pusiste inicialmente.

3.- ¿Qué puedes ofrecer a cambio? Si eres de los que piensa que la gente te va a dar dinero por tu cara bonita o (solo) por pura empatía, estás muy equivocado. Está claro que si son tus fans, algo de empatía habrá, pero eso no es suficiente. Al final, los mecenas tendrán que recibir una recompensa que les guste y acorde al dinero que han puesto. Si eres músico, cineasta, escritor o algo similar, lo tienes fácil. Pero, en cualquier caso, hazte la pregunta: ¿qué puedes ofrecer a tus posibles mecenas a cambio del dinero que te aporten?

4.- ¿Tienes a gente detrás? Quizá pienses que esto del crowdfunding consiste en colgar un proyecto en una web y que gente anónima, que no te conoce de nada, te suelte la pasta. Craso error. Ójala fuese así, y en Estados Unidos ya lo es, ya que tiene un volumen de población volcada con el crowdfunding que permite eso, pero en España no.

En España, los mecenas 'anónimos' siempre serán minoría: la mayoría de la gente que te aporte dinero procederá de la comunidad que tú mismo seas capaz de generar. Por ello, siempre conviene que seas medianamente conocido, o que tengas una red de contactos que te ayude a difundir el proyecto, o que algún medio hable de ti en su web...

5.- ¿Cómo lo vas a declarar? Ay, amigo, ¿te pensabas que esto era coger la pasta y si te he visto no me acuerdo? Pues no, los ingresos de tu crowdfunding hay que declararlos a Hacienda ¿Cómo? Ahí ya no sabemos darte una respuesta certera. De hecho, nadie sabrá hacerlo, ya que a día de hoy el crowdfunding de recompensas no está regulado (el crowdlending y el equity crowdfunding sí están en vías de estarlo).

Por lo general, y teniendo en cuenta la ausencia de regulación específica, los ingresos que obtengas con tu proyecto debes declararlos como una venta privada más. Para ello, lo ideal sería que fueses autónomo o empresa. Si tu proyecto es pequeño y el dinero que pides hace que no te compense ser autónomo puedes constituirte como asociación, que es gratis y está exenta de IVA. En cualquier caso, no está de más que te acerques a una gestoría a pedir consejo; muchas no te cobrarán por ello.