Uno de los mayores objetivos de casi todos los países europeos es que los gigantes tecnológicos aumenten las tributaciones de impuestos que hacen en sus territorios. Es una lucha que dura ya varios años y que enfrenta a las grandes tecnológicas con los gobiernos de países en los que apenas pagan impuestos pese a su creciente volumen de negocio.

Eso está siendo así hasta ahora, cuando el Gobierno español pretende revertir esta situación. Así se extrae de la nueva reforma fiscal que está preparando el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, una reforma que, si es aprobada, obligaría a empresas como Google, Apple, Amazon o Microsoft a aumentar el presupuesto impositivo que pagan en España.

El IVA de las ventas españolas sería declarado en España

La clave está en el documento que está barajando el Ejecutivo y en el que, además de las modificaciones del IRPF, se está estudiando también una modificación en la ley que regula el IVA que pagan las empresas que operan online. Según este documento, la nueva ley establecerá una “tributación en destino de los servicios electrónicos, de telecomunicaciones y de radiotelevisión cuando el destinatario es un particular”.

Por poner un ejemplo: de entrar en vigor esta ley, si un ciudadano español comprase un Nexus 5 a través de la Play Store, Google no declararía ese IVA en el país donde reside fiscalmente, sino en España. De este modo, la compañía de Mountain View se vería obligada a aumentar radicalmente la tributación del IVA en nuestro país.

Esta decisión no solo afectaría a los gigantes tecnológicos, sino, en general, a cualquier empresa que se dedique al comercio electrónico. Así, si un ciudadano español compra algo en cualquier comercio electrónico del mundo, la empresa en cuestión estaría obligada a declarar ese IVA en España.

Esta nueva normativa entraría en conflicto con la propugnada por la Unión Europea, que tiene establecido que una empresa debe declarar el IVA de todas sus ventas en el país donde resida fiscalmente, independientemente del país de procedencia del cliente que lleva a cabo la compra.

Las grandes tecnológicas apenas pagan impuestos en España

La postura que hasta ahora están manteniendo los gigantes tecnológicos parece legal y legítima, aunque desde hace varios años está siendo motivo de controversia. La razón es obvia: este tipo de empresas recurren a un tipo de ingeniería fiscal que les permite pagar unos impuestos llamativamente bajos en países en los que su negocio no para de crecer. Esto es posible gracias a que sus sedes fiscales son instaladas en países de los denominados paraísos fiscales, donde la carga impositiva es sensiblemente menor.

En el caso de España, por ejemplo, empresas como Google, Microsoft, Amazon o Apple no funcionan a través de una gran corporación, sino mediante filiales que, a su vez, refacturan sus servicios a la empresa matriz, con lo que su actividad en España declara muy pocos ingresos o incluso llega a dar pérdidas.

Así, mientras compañías como Apple o Google mantienen su centro de operaciones europeo en Irlanda, otras como Amazon se lo llevan a Luxemburgo, donde la carga impositiva del IVA es mucho menor que la española. Esta es la realidad que quiere cambiar el Gobierno español, aunque no lo tendrá nada fácil.