Las tres grandes operadoras nacionales tienen siempre muchos frentes abiertos. El más visible es el de la guerra de tarifas, que son actualizadas cada vez con más frecuencia para evitar el traspaso de clientes y las portabilidades a las operadoras móviles virtuales (OMV).

Luego está la batalla por la velocidad. Como bien sabemos las máximas velocidades en el ADSL que prometen las compañías no nos llega a no ser que vivamos al lado de la central, por lo que te lo venden con “hasta 20 o 35 Mbps” para curarse en salud. 

Con la fibra óptica hay bastante fiabilidad, pero con las redes móviles suele haber también bailes de números, sobre todo con las redes 4G. Que no te engañen: de momento no estamos disfrutando de un 4G de máxima calidad, aunque la fecha del 1 de enero de 2015 ya está más cerca para ello.

¿Qué sucederá en esa fecha? Pues que habrá concluido la reordenación de la TDT, tras el reciente y triste cierre de nueve canales, con la consiguiente liberación del espacio radioeléctrico para que las empresas de telecomunicaciones puedan utilizar la banda de 800 Mhz y mejorar sus redes móviles. Aquí puedes consultar los planes del Ministerio de Industria con el llamado “dividendo digital”, pero nosotros te los vamos a contar mejor.

Os preguntaréis para qué tanto jaleo con el 4G si éste todavía no llega a la velocidad máxima. En este caso hay que decir que las operadoras han hecho sus deberes durante el último año, ocupando las frecuencias ya disponibles (1800 y 2600 Mhz). Y eso que no son las mejores para penetrar en interiores de edificios o lugares alejados de zonas metropolitanas.

En definitiva: las redes 4G o LTE son diez veces más rápidas que las 3G, pero están muy lejos de llegar a los 150 Mbps de bajada. Prácticamente se quedan a la mitad de lo que se podrá conseguir a partir del año que viene. Hay que aclarar que en la mayoría de los casos no se conseguirá ese pico de velocidad, pero la mejora de velocidad que disfrutaremos será importante.

Hay vida y más velocidad más allá del 4G

Las grandes compañías tienen un pulso sin descanso entre ellas por mejorar sus redes y esto será muy bueno para nuestros teléfonos y tabletas. Todo aunque las tarifas de datos se nos estén quedando un poco pequeñas...

La filial española de Vodafone lleva realizando desde principios de año pruebas piloto con la tecnología LTE Avanzado (LTE-A), que permite doblar la velocidad máxima de las redes 4G, pasando de 150 a casi 300 Mbps. O sea, que todavía no se ha exprimido a tope la velocidad del 4G ya se plantean nuevos retos. Pronto tendremos noticias del LTE-A en Barcelona y Madrid

Por su parte, Orange está probando junto a Huawei la tecnología “E-Band”, que puede multiplicar por ocho la velocidad de transmisión. El tema no es llegar a los 2,5 Gbps, que es una auténtica burrada, sino que esto permitirá descongestionar la red cuando esté saturada. Este es uno de los motivos principales de pérdida de velocidad de navegación, hasta llegar a anularse en las grandes aglomeraciones, y es un asunto no menos baladí que la competición por ver quién da más marcha a nuestros smartphones.

Movistar va a renovar de aquí a 2016 la totalidad de su red de telefonía móvil, en una de las principales inversiones de los últimos años. Ericsson, Alcatel y Nokia se repartirán el trabajo de cambiar todas las antenas, que aglutinarán 2G, 3G y 4G (hasta ahora se han ido añadiendo conforme avanzaba la tecnología). Este ambicioso plan también repercutirá en una mayor velocidad para las redes 3G, lo cual es una buena noticia para la gran mayoría de usuarios.

Como veis se avecinan meses moviditos mientras se van generalizando las redes 4G en toda España.