Un nuevo algoritmo de inteligencia artificial es capaz de diagnosticar los signos de la depresión antes que los propios humanos, y para ello sólo necesita pasear por Instagram. La herramienta ha sido desarrollada por un grupo de investigadores de las universidades estadounidenses de Harvard y Vermont y puede identificar qué usuarios padecen la enfermedad con un 70% de exactitud.

Para realizar este estudio se han tenido en cuenta 166 perfiles de la red social con un total de 43.950 fotografías. El sistema utiliza una serie de marcadores como el color, los metadatos o la detección del rostro para detectar si el usuario sufre depresión.

Utilizando simples detalles fotográficos como el color o el brillo, la máquina es capaz de predecir quién sufre depresión más rápido que los propios médicos. De hecho, los autores señalan, apoyándose en 118 estudios anteriores, que los doctores en carne y hueso diagnostican correctamente la enfermedad solo en un 42% de los casos.

El secreto de esta herramienta pasa por saber reconocer los signos de un paciente en la vida real y su reflejo en las redes sociales. Por ejemplo, los científicos enseñaron al programa que los individuos deprimidos prefieren colores más oscuros, en una gama de negros, grises y azules oscuros. En este sentido, los resultados revelan que estos usuarios no suelen utilizar filtros y que, cuando lo hacen, gana por goleada el filtro Inkwell.

El programa también ha tenido en cuenta la frecuencia de publicación, puesto que los usuarios depresivos tienden a colgar fotos menos a menudo. Además, los investigadores han analizado las imágenes en función de los ‘likes’ y de los comentarios que reciben. Concluyen que, por lo general, las imágenes de aquellos que padecen la enfermedad tienden a conseguir más comentarios pero obtienen pocos ‘likes’. También han demostrado que estos usuarios suelen ser más reacios a mostrar su rostro en Instagram.