Si hace algunos días os contábamos la cantidad de correos electrónicos a los que Google ha tenido que hacer frente desde el inicio de la crisis del coronavirus, ahora le toca el turno a todos aquellos contenidos que infestan internet de anuncios que, sirviéndose de la crisis en la que nos encontramos, buscan captar con mensajes engañosos, cuando no directamente ilegales, la atención de potenciales víctimas.

Esta publicidad tóxica no tiene nada que ver con la que llaman "honesta" y legal, y se prodiga en ofrecer todo tipo de productos que afirman vencer a la enfermedad, o prevenirla, lo que supone una amenaza para la salud de muchos de los clientes. Y una de las primeras barreras de defensa que tenemos antes de exponernos demasiado tiempo a ellas es la de Google, el gigante que monopoliza la mayor parte del negocio de la publicidad online.

Esa lucha, que ha desvelado a través de un post, se centró en dos frentes bien diferenciados: por un lado la eliminación de todos aquellos mensajes maliciosos y los que incitan al clic, también conocidos como clickbait. ¿Sabéis cuál fue ese volumen de anuncios eliminados por los de Mountain VIew? Pues apuntadlos, porque tienen muchos ceros: 2.700 millones durante todo lo que llevamos de año.

Los anuncios "malos", baneados

Ese volumen de actividad de eliminación de anuncios maliciosos supone que se han producido 5.000 intentos de publicación por minuto de este tipo de contenidos desde el 1 de enero. Sin parar. Desde el mismo instante en el que empezó el año y ya se conocieron los primeros casos en China, con aquellas noticias que llegaban a occidente sobre la construcción en un tiempo récord de hospitales en la zona de Wuham.

Malware en Android | howtostartablogonline.net / flickr

Desde esos primeros momentos, los de Mountain View han afirmado que llevan trabajando y monitoreando el comportamiento de los anunciantes para localizar a los que emplazan mensajes fraudulentos para productos específicos de la lucha contra la Covid-19, como son mascarillas, etc., que se ofertan a precios especialmente abusivos. Incluso en esos detalles Google ha tomado cartas en el asunto para evitar una hiperinflación en determinados ítems que son ahora mismo de primera necesidad.

Eso sí, no todos los anuncios eliminados tenían relación directa con la enfermedad, apenas "unas decenas de millones", por lo que el resto tenían otras ramificaciones que conectaban de alguna manera con la crisis sanitaria en la que vivimos. Por cierto, no solo en esa publicidad fraudulenta encontramos amenazas a diario, también se ha tenido que actuar sobre webs con "baja acreditación" y que violaron las políticas de uso de Google. Estos casos alcanzaron cifras de más de 21 millones de sites.

Por último, otra de las amenazas neutralizadas en esta limpieza sistemática de anuncios y publicidades potencialmente peligrosas en internet tiene que ver con las prácticas de clickbait, que son aquellas que nos incitan a "hacer clic" y que tienen como único objetivo que accedamos a ellas para recopilar nuestros datos con propósitos que no son los que nos cuentan. Desde Google también han contado que se redujeron en un 50% los anuncios "malos" respecto del ejercicio 2019 y que las búsquedas han conseguido bloquear más de 35 millones de ads cuyo objetivo último era poner en marcha prácticas de phising.