Cuando te topas con un juego que va de construir puentes para que uno o varios coches crucen de un punto A a un punto B, arqueas la ceja y ensayas una mueca burlona casi de inmediato, sobre todo si has probado previamente algún simulador de cabra o de limpiar escenas del crimen. Sabes a lo que te atienes.

En cambio, si te dicen que 'Poly Bridge' se ha convertido en un fenómeno viral con varios miles de usuarios completamente enganchados a la física de levantar pasarelas, tal vez decidas darle una oportunidad, aunque solo sea para criticar a gusto y con conocimiento de causa. Si lo haces, no obstante, descubrirás que eso de imitar a Calatrava no es tan fácil ni tan aburrido como parece.

Que el puente no se desmorone bajo el peso de un vehículo entraña planificación y decisiones acertadas. Incluso que se hunda de una forma más o menos espectacular resulta complejo. Los fanáticos del juego todavía van un paso más allá: convierten su estructura en una auténtica montaña rusa que obliga al coche a hacer cabriolas imposibles antes de llegar a su destino.

Ahí está la clave de su éxito. El juego incluye una herramienta para convertir en GIFs las maniobras más impresionantes y los fallos más estrepitosos. Es una fábrica de 'wins' y 'fails' que plantea un reto tras otro al creador, tenga o no un papel en la pared que certifique que es un ingeniero.

Por eso está arrasando cuando todavía es una 'beta' (está en acceso anticipado en Steam) y a pesar de su aparentemente insulso planteamiento. Los sesenta niveles de la campaña permiten aprender lo básico y hacerse con la mecánica, pero es el modo libre el que abre la veda de la experimentación para sacar todo el partido al videojuego.

El desarrollador detrás de tal idea se llama Patrick Corrieri, aunque su nombre artístico, mucho más efectista y apto para la fama en internet es Dry Cactus. Ahora trabaja por libre desde Nueva Zelanda, pero antes ya se dedicaba a picar código para los videojuegos de Clever Hamster Games. Es un tipo singular con gustos sencillos: la pizza, la física y los cactus.

La repercusión de su atípico juego se debe casi por completo a una comunidad de Reddit que supera los 2.100 usuarios en el momento de escribir estas líneas. Allí, los jugadores se plantean retos, tratan de cumplirlos y comparten las fotos animadas de sus logros y fiascos.

En una reciente entrevista, Corrieri rememora el momento en que su juego llegó al público masivo. “Las primeras semanas sueles estar muy pendiente del tráfico en la tienda, de dónde viene y cómo puedes aprovecharlo”, explica. “Vi que había un aumento repentino y poco después recibí un mensaje de un amigo diciendo que un GIF creado por un usuario estaba en la portada de Reddit”.

“En un primer momento era difícil de creer que nuestro pequeño juego estuviera recibiendo tanta atención, pero al ver el GIF tuvo sentido”. Un camión enorme saltaba sobre un globo aerostático, lograba cruzar el río derribando la segunda mitad del puente con una espectacular cabriola, y todo ello para aterrizar demasiado tarde fuera del escenario. Un fracaso absoluto, pero impresionante".

Las cifras de ventas y jugadores no son públicas, pero la herramienta SteamSpy (que según Corriere “es sorprendentemente precisa” -guiño, guiño-) estima que el juego ha superado las 70.000 descargas en solo un par de meses.

Tal vez sea flor de un día, como tantas y tantas modas de la Red, pero ya ha conseguido algo de lo que pocos simuladores presuntamente aburridos pueden presumir: se ha convertido en un viral a base de GIFs de construir puentes.