Si la cuota de adopción de tu último sistema operativo no te es favorable, fuerza la descarga. Esto han debido pensar en Microsoft con el lanzamiento de Windows 10 tras la mala experiencia de implantación de las versiones 8 y 8.1.

Algunos usuarios de estos dos últimos sistemas (y del más celebrado y extendido Windows 7) han encontrado que les ha aparecido de forma automática un archivo para actualizar el sistema operativo aunque ellos no hayan mostrado ningún interés en ello. A raíz de una información de The Inquirer, elaborada a partir de la queja de un lector, la compañía ha admitido esta práctica.

Esta descarga por si acaso queremos hacer un 'upgrade' ocupa entre 3,5 y 6 GB de almacenamiento, nada menos, y no sólo en ordenadores con una amplia capacidad sino también en tabletas que utilizan el software de los de Redmond y tienen 32 GB de capacidad. Así las cosas, la actualización podría ocupar casi un 20% del almacenamiento del dispositivo.

Esta descarga se realiza en segundo plano, sin ningún tipo de notificación al usuario, lo que puede ralentizar el trabajo que estés haciendo, si están activadas las actualizaciones automáticas. Teniendo en cuenta que eso es algo que es lo habitual por la frecuencia e importancia que tienen en este sistema operativo, casi seguro que también te afecta. Pero una cosa es un parche urgente de seguridad y otra es que te cuelen por la parte de atrás algo que no has pedido.

La opción menos recomendada es deshabilitar el 'upgrade' automático, porque te puedes perder actualizaciones críticas. Aún así, se puede hacer con el comando Ejecutar (Win + R), escribiendo 'services.msc' y pulsando Enter'. Una vez allí, trastea en el menú de Windows Update para quitarlo... aunque, insistimos, te puedes perder correcciones de errores importantes.

En la comunidad de usuarios de Microsoft han publicado una opción más tediosa, pero que sirve para que no te aparezca esta dichosa actualización sin correr riesgos, aunque advierten de que esto no es nigún atajo oficial para librarse del 'mega archivo'.

1.- Desistala la actualización KB3035583, la encargada de que aparezca el icono de actualización de la barra de tareas.

2.- Detén Windows Update

3.- Accede a Regedit, el editor de registro del sistema, haciendo click en el logo de Windows, escribiendo 'CMD' en el cuadro de búsqueda y pulsando Enter

4.- Elimina la entrada 'HKEY_LOCAL_MACHINE / SOFTWARE / Microsoft\Windows / CurrentVersion / WindowsUpdate /OSUpgrade', buscándola en el registro y cargándotela pulsando con el botón derecho sobre ella.

5- Elimina las entradas ' OSUpgradePendingReboot' y 'OSUpgradeRebootScheduledTime' en  'HKEY_LOCAL_MACHINE / SOFTWARE / Microsoft\Windows / CurrentVersion / WindowsUpdate\Auto Update'.

6.- Reinicia el equipo y utiliza la herramienta para liberar el espacio en el disco duro para recuperar el espacio que Microsoft te arrebató (en 'C:\$WINDOWS.~BT')

No es fácil, que digamos, pero funciona.