Cada vez más somos las personas que contamos con ordenadores portátiles para trabajar o pasar el rato entreteniéndonos con distintos contenidos. Y cuando estamos lejos de casa lo normal es que lo conectemos a una red Wifi, mayoritariamente creada con nuestro móvil a través de un punto de acceso móvil. Y estas conexiones se basan en planes de datos limitados, quizás con unas pocas gigas de saldo. El problema es que si en una de estas conexiones a nuestro ordenador con Windows 10 le da por actualizarse, es muy probable que nuestro bono de dato se quede a cero, o casi.

Así puedes evitar un gasto desmesurado de datos

Hay actualizaciones de sistema de Windows que pueden llegar a pesar varios cientos de megas e incluso gigas. Lógicamente si una de estas actualizaciones se hace mientras el ordenador está conectado a una red móvil es fácil que te quedes sin dato. Por eso hay una opción en Windows 10 que nos permite decirle al sistema que esa conexión que estamos utilizando tiene un límite, y que por tanto no hay que abusar de él. Para ello lo que debemos hacer es dirigirnos a la conexión de red creada para la ocasión.

Activando el uso medido de la red | Tecnpoxplora

Como sabéis estas se pueden encontrar en la parte inferior derecha de la pantalla, junto a iconos de batería y otras conectividades. Solo tienes que pulsar sobre la red a la que te has conectado, y volverlo a hacer dentro de la ventana que se ha abierto para encontrar la función que estamos buscando. Porque lo que debemos hacer es activar la opción “Establecer como conexión de uso medido” donde podemos además agregar un límite de gasto de datos de esa conexión. Para ello una vez que lo activamos, podemos entrar en el menú para establecer un límite.

Estableciendo un límite de datos | Tecnoxplora

Debajo de la información de uso de datos de esa conexión tenemos el botón de “establecer límite” dentro del que podemos marcar un límite de gigas o megas que queremos gastar con esa conexión. Además podemos elegir un día del mes en el que el contador de datos se pone a cero, para no tener que estar calculando desde qué día comenzó el conteo de los datos de la conexión. De esta manera lo que conseguimos es que si hay una gran actualización de sistema, o un gasto excesivo de datos, Windows evite seguir descargando más datos de este tamaño y espere a que estemos en una conexión que no sea de uso medido para poder hacer esas grandes descargas.

De esta manera cuando utilicemos una red móvil para conectar el ordenador portátil o de sobremesa, no tendremos que temer por un gasto exagerado de datos, salvo por el que lógicamente hagamos nosotros con la navegación normal en la red. Esta es una característica esencial de las conexiones de red en Windows, que nos pueden ayudar y mucho a ser más cuidadosos con lo que gastamos en datos móviles. Ya que una velada descontrolada con el ordenador puede dejarnos a cero.