FINANCIACIÓN DE LA PORNOGRAFÍA INFANTIL

FINANCIACIÓN DE LA PORNOGRAFÍA INFANTIL

El mercado de la pederastia entra en quiebra en la deep web y nacen plataformas de 'crowdfunding' para que sea rentable

Increíble pero cierto. La Red profunda o Darknet alberga iniciativas “crowdfunding” de pederastas debido al incremento del intercambio de material ilegal de forma gratuita, referido a la explotación sexual de menores, que está provocando que el mercado de la venta de pornografía infantil se resienta.

Captura de la página "Pedofunding", nueva forma de financiación para pedófilos
Captura de la página "Pedofunding", nueva forma de financiación para pedófilos | Web

Silvia Barrera @sbarrera0 | Madrid | 23/11/2016

A pesar de lo deleznable que pueda llegar a ser esta actividad y del perfil criminal del pederasta que abusa y/o agrede sexualmente a menores o que distribuye ese tipo de material, los productores se están viendo afectados por la cantidad de contenidos de este tipo que circulan por la Deep Web o Internet profunda de forma gratuita. Internet está cambiando hasta el mercado de la explotación sexual online.

Hace unos años, los pederastas se las tenían que ingeniar para montar sus plataformas de compra-venta online camufladas entre webs de juego online o páginas pantalla (que simulaban otro tipo de servicios) para garantizarse los cobros del material pornográfico que vendían. También empleaban (y emplean) los servicios de bullet-proof hosting de los que ya hemos hablado (aunque cada vez menos) pagando elevadas cantidades a servicios de alojamiento o hosting de terceros por albergar contenidos a cambio de comprar el silencio de los administradores web con la policía.

Los productores están “de vacas flacas”. Una vez venden la primera copia del material inédito que graban, los usuarios lo suben a la Deep Web a través de la Red TOR y forma parte del material que circula entre distribuidores y consumidores de forma gratuita. De este modo, se acabaron los ingresos para el productor.

¿Qué idea se les ocurrió a estos seres?

Se tiene conocimiento de que en la Deep Web se están llevando a cabo iniciativas deleznables como la que voy a describir. Lanzar una plataforma de crowdfunding (recogida de fondos para una causa en forma de donaciones) que se denomina “Pedofunding” (“Pedo”, de “pedofilia”) para productores de pornografía infantil.

“Pedofunding” consiste en publicar un vídeo con material pedófilo y solicitar “contribuciones a la causa” mediante el pago en bitcoins de una determinada cantidad estipulada para la difusión del vídeo menos un porcentaje de comisión que se queda el administrador de la plataforma. Los donantes deben contribuir, al menos, con 0.05 bitcoins. Una vez que el vídeo ha alcanzado el precio que estipula el productor, se difunde de forma gratuita entre los consumidores. Si no alcanza el precio, se devuelve el dinero a los que han contribuido y se retira del servidor.

Sin comentarios. Lo llamativo del caso es que en sus condiciones de uso particulares, el administrador de la plataforma de crowdfunding no permitía el uso de ningún tipo de violencia o coacción contra los niños “si no estaban dispuestos a participar”. Se permitía la publicación del vídeo siempre y cuando el niño no aparezca esclavizado y parezca correr peligro. No se puede grabar vídeos de niños menores de 3 años porque “aún no tienen edad para saber lo que están haciendo” ni tampoco grabar “a los que duermen”. Insta a los productores a pagar un sueldo a los niños para que se puedan “pagar la Universidad y no para explotarlos en su propio beneficio personal”. Eso sí, muy dignos con la economía sumergida y el problema del paro.

También da unos “consejos de seguridad” a los usuarios pedófilos para evitar el rastreo policial como, por ejemplo, que la plataforma acepte transferencias de bitcoins u otro tipo de moneda desde la cuenta del pedófilo mediante el servicio www.localbitcoins.com. Este sitio web de intercambio de moneda "peer-to-peer” y compra-venta de bitcoin admite hasta 60 medios de pago diferentes entre los que está el efectivo.

El administrador de la página web se jactaba de que, gracias a su plataforma, la pornografía infantil es una industria y no una actividad sumergida y marginada en el mercado underground. De esta forma, se fomenta que este tipo de “iniciativa empresarial”, la producción de pornografía infantil, se expanda y sea un actividad de éxito.

¿Qué tipo de ser viviente podría estar detrás de esta plataforma? ¿Un ser con interés real por este negocio criminal, una argucia de las policías que pueden montar con autorización judicial este tipo de plataformas para atraer pederastas y pedófilos o un estafador? La respuesta es un fotógrafo freelance británico que ha abusado de más de 200 niños malayos entre los 6 meses y los 12 años de edad. Un ser obsesionado con los abusos y agresiones a menores que tenía su propia web “The Love zone”. Intentó financiar su actividad pederasta administrando la mencionada plataforma pederasta. En el momento de la detención en un aeropuerto de Gatwick por la NCA británica, estaba redactando un manual de 60 páginas para abusadores y portaba un ordenador con más de 20.000 imágenes que los propios policías fueron incapaces de terminar de revisar.

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Silvia Barrera

Me llamo Silvia Barrera y llevo trabajando en ciberseguridad más de 10 años. He luchado contra el cibercrimen durante muchos tiempo y he participado en investigaciones internacionales en INTERPOL y EUROPOL así que conozco muy bien cómo actúan los cibermalos. La gran mayoría de los ciberdelitos se podrían haber evitado si los usuarios conocieran los peligros reales de la RED. Prevenir siempre es mejor que ver sufrir a sus víctimas. Tienes a tu disposición el correo ciudadconley@atresmedia.com donde puedes hacerme llegar los casos más extraños o novedosos que conozcas.

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