Hay quien cree que Google, los buscadores, y la red en general saben más cosas sobre nosotros que algunos de los familiares y amigos que nos rodean. Y precisamente por ese miedo a que conozcan algunas de nuestras actividades más "comprometedoras", los hackers aprovechan esos agujeros para exponernos. Algo así acaba de descubrirse sobre un ransomware que estaría actuando en el panorama Android.

Se trata de una amenaza que que entra en nuestros móviles Android y que, supuestamente, rastrea la actividad de los usuarios en ciertas páginas de contenido para adultos. De esta manera, cuando se activa, pretende hacerle creer que es el FBI quien está detrás. Algo así como "mira de qué nos hemos enterado y te vamos a multar". Es en ese instante, si el usuario no es consciente de que está siendo manipulado por una red pirata, cuando caemos en la trampa y les regalamos los datos con los que pueden acceder a nuestras cuentas, tanto de servicios y plataformas online, como bancarias. Así que el riesgo no es pequeño.

Al FBI no le importa lo que hagas, ¿no?

Tendrían que darse muchas casualidades para que el FBI norteamericano pusiera sus ojos en un usuario por la actividad que lleva a cabo en esas webs para adultos, por lo que no debéis creer que os estén vigilando. Y mucho menos, que previa entrega de datos personales y bancarios, vayáis a evitar que os incluyan en el centro de datos del Departamento de Delitos Cibernéticos del FBI.

Mensaje malicioso haciéndose pasar por el FBI | Check Point

Obviamente, el engaño no es tan zafio como parece y para darle mayor veracidad, los hackers intentan convencernos mostrándonos en pantalla una lista de presuntos "delitos" cometidos en esos accesos a las páginas de adultos. La multa que nos afirman imponer es de unos 500 dólares (460 euros), que tendremos que pagar al instante a través de una tarjeta de crédito. Importante este aspecto porque, para darle más realismo, avisan de que no quieren Bitcoins, moneda que es la recurrente en este tipo de amenazas.

¿Cómo se transmite este ransomware?

Esta amenaza se propaga a través de redes sociales y mensajes que se disfrazan de un "optimizador de transmisión de video". Una vez que la app maliciosa consigue el acceso al terminal, la amenaza consigue privilegios de administrador y es capaz de bloquear el smartphone para mostrarnos la notificación y, de paso, bloquearlo para tomar el control. En realidad, se trata de un secuestro puro y duro, pero adornado con esa pátina de legalidad de tratarse de una actuación del FBI.

Desde la firma de seguridad Check Point hablan de que esta amenaza fue detectada por vez primera en 2018, en Rusia, y de que han comprobado que se está produciendo una "evolución en el ransomware móvil: se está volviendo más sofisticado y eficiente [...] [las] amenazas están aprendiendo rápidamente, basándose en su experiencia de campañas pasadas, y la suplantación de un mensaje del FBI es una clara táctica de miedo".

Como siempre os indicamos, recordad instalar software en vuestros dispositivos Android solo de fuente fiables como la Play Store de Google. En caso de querer utilizar otras externas, extremar el cuidado, disponer de programas antivirus o contrastar la fidelidad de lo que ofrecen preguntando a otros usuarios en foros conocidos.