Es comprensible que algunos usuarios tengan recelos de instalar dispositivos conectados en sus hogares. Ya sean bombillas inteligentes, altavoces con asistentes o, por supuesto, cámaras de vigilancia que hacen las veces de timbre para la puerta de casa. Al final, si quien debe proteger nuestros datos no es responsable de hacerlo correctamente, mal vamos.

Y las cámaras y timbres inteligentes de Ring llevan ya algunos meses protagonizando polémicas sobre su seguridad. Para los que no lo sepáis, estos dispositivos guardan toda su actividad en la nube, lo que permite a los usuarios controlar (desde un móvil, un tablet o un ordenador) quién llama a su puerta o, simplemente, quién pasa por delante. Así que ahora imaginad que todos esos clips de vídeo de 30 segundos quedan a merced del primero que consiga hackear la plataforma.

Cámaras de vigilancia Ring | Ring

No es la primera vez que ocurre con Ring. Hace escasas semanas, una niña tuvo que aguantar que unos graciosos asaltaran su dispositivo de seguridad instalado en su cuarto y escuchar a través del altavoz las voces de unos desconocidos. Con noticias así, es normal que desde el Senado de los EE.UU. se hayan dirigido a la compañía –propiedad de Amazon– para solicitarles informes concretos sobre cuál es la actividad de revisión que llevan a cabo sus empleados respecto de los vídeos que suben sus clientes a la nube. Y la respuesta da miedo.

Algunos empleados se excedieron analizando vídeos

A petición de esos senadores, la empresa devolvió un escrito reconociendo que “en los últimos cuatro años, Ring ha recibido cuatro quejas o consultas sobre el acceso de un miembro del equipo a los datos de vídeo de Ring. Aunque cada una de las personas involucradas en estos incidentes estaba autorizada para ver datos de vídeo, el intento de acceso a esos datos excedió lo que era necesario para sus funciones laborales".

De esta manera, la empresa reconoce que hubo un uso excesivo en la revisión de contenidos en los timbres y cámaras inteligentes de la empresa, lo que le ha llevado a "tomar medidas rápidas para investigar y fijar medidas disciplinarias apropiadas en cada uno de estos casos [...] Ring ha tomado múltiples decisiones para limitar el acceso a dichos datos a un número menor de miembros del equipo". Tanto es así, que acaba de conocerse que todos esos trabajadores han sido despedidos.¿Qué podemos hacer para evitar estos problemas de privacidad? Pues lo más efectivo es quitar por completo sistemas como este que necesitan de conectarse a una nube para almacenar todos los clips que graban. Aunque si no queremos ser tan radicales y renunciar a tener un ojo puesto en la puerta de casa, lo mejor es revisar la nube cada poco tiempo y guardar en un ordenador local aquellos vídeos que creamos de interés, borrando los demás.