'Her', la película dirigida por Spike Jonze y protagonizada por Joaquin Phoenix narra la vida de Theodore, un hombre a punto de divorciarse que se siente solo y que decide adquirir un sistema operativo de inteligencia artificial, Samatha, con el que pronto comienza una relación de mucho más que de asistencia.

Puede que esos días en los que la inteligencia artificial sustituya al ser humano queden lejos, pero lo cierto es que se van dando pequeños pasitos en este campo para que los robots sean capaces de satisfacer algunas necesidades. Sin ir más lejos, Siri puede que sea uno de los sistemas de inteligencia artificial más desarrollados hasta el momento, al menos de manera generalizada y al que tenemos acceso el común de los mortales. Con Siri puedes tener “conversaciones” curiosas, algunas desternillantes.

El caso es que desde el Massachusetts Institute of Technology han creado un pequeño robot, Jibo, que pretende ser el asistente perfecto de cada miembro de la familia, grandes y pequeños.

Pero, ¿qué podemos hacer con Jibo? Pues con él puedes tomar fotografías porque detecta caras, es capaz de contar cuentos a los más pequeños de la casa, puedes hacer videoconferencias, subir tus imágenes a redes sociales, hacer que te dicte una receta de cocina mientras tú andas entre los fogones…

Físicamente, no resulta aterrador como algunos robots que tienen en el diseño su punto más débil. Jibo resulta agradable a la vista, tiene curvas y no es demasiado aparatoso. Mide 28 centímetros de alto, una base de seis pulgadas de diámetro y pesa menos de tres kilos. Aunque es estático se mueve en función de dónde esté el usuario porque reconoce de dónde le llegan las voces.

En cuanto a materiales, está fabricado con aluminio y plástico y viene en blanco y negro.

Respecto a sus especificidades técnicas, cuenta con una pantalla de alta definición táctil de 5,7 pulgadas. Lleva incorporadas dos cámaras, dos micrófonos y altavoces estéreos.

Una de sus pegas es que debe estar conectado a la red eléctrica para que funcione por lo que llevártelo de viaje o simplemente moverlo por la casa puede resultar algo engorroso o pesado. La alternativas de las pilas tampoco resulta muy satisfactoria pues tendrás que cambiárselas cada media hora (vamos, que dura menos que un niño con pañales limpios). Sí, esos niños a los que puedes ahorrarte contar el cuento antes de irse a dormir si pones un Jibo en tu vida.

Si aún así quieres hacerte con uno de ellos, tendrás que desembolsar unos 500 euros en la plataforma de crowdfunding Indiegogo –donde han superado con creces los 100.000 euros iniciales que solicitaban y en tan solo tres días lograban más de 600.000- y no esperes que te llegue antes del segundo semestre de 2015.