Los gadgets siempre nos han hecho la vida más fácil, ayudándonos a registrar nuestros mejores momentos y a desconectar de vez en cuando. Pero el smartphone es el que ha venido a desterrar o a desplazar un poco a muchos de ellos, suponiendo un gran alivio de peso, cables y baterías que tener que transportar.

Lo del peso no es una tontería. Según la lista realizada por la tienda 'online' británica Viking los aparatitos relegados al banquillo pesarían más de siete kilos, en comparación con los 112 gramos que pesa un iPhone 5S.

Esto también ha supuesto un buen ahorro para nuestros bolsillos, a pesar de que la revolución haya dejado varios cadáveres por el camino y de que un teléfono de gama alta cueste más de 600 euros.

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Este es el 'top ten' de los que han quedado bastante heridos de muerte:

1.- Teléfono fijo (30 euros). ¿Quién utiliza el teléfono fijo y quién lo necesita en vacaciones? Como mucho lo usamos en el trabajo, pero el que tenemos en casa se muere de la risa. Vale, todavía quedan pueblos pequeños sin cobertura móvil, pero para eso quedan las pobres cabinas telefónicas a pie de calle, también relegadas al olvido.

Aunque, si lo pensamos bien, con lo poco que duran la batería de los smartphones podríamos hacer una variación de los versos de Quevedo: “Érase un teléfono a un cable pegado” ¡Los móviles se han convertido en fijos!

2.- Cámara de vídeo (200 euros). Son muy “bonitos” los antiguos vídeos de bodas, comuniones y bautizos, incluso los de aquellos viajes a un sitio paradisiaco. Ahora con un teléfono que grabe en HD no necesitamos las antiguas cámaras. Y agradecemos los vídeos cortos de Vine o Instagram antes que tener que tragarnos horas de imágenes infumables.

3.- Reproductor MP3 y DVD (150 euros). Ya no necesitamos ni iPod ni siquiera tener MP3 almacenados, gracias a la música en 'streaming' que podemos sincronizar en nuestro smartphone. Además, con los pantallones que se gastan algunos teléfonos casi podemos prescindir de un reproductor en DVD.

4.- Radio (10 euros). No podemos decir “Phone killed the radio star” porque la mayoría de los teléfonos actuales se han olvidado incluir una antena para escuchar la radio, pero la escena de abueletes escuchando el transistor en el parque está condenada a desaparecer.

5.- Memoria USB (15 euros). El típico pincho de memoria externa se antoja prescincible con móviles que admiten tarjetas microSD de hasta 64 GB o con los planes de almacenamiento en la nube.

6.- Brújula o GPS (90 euros). Hemos nombrado brújula por los exploradores que aún quedan en la faz del planeta. Pero, sobre todo, queremos referirnos al declive de los GPS que solemos llevar en el coche, heridos de muerte por los teléfonos inteligentes.

7.- Cámara de fotos digital (70 euros). Léase el punto número dos, aunque guardamos un profundo respeto por los amantes de la fotografía profesional, incluyendo la analógica.

8.- Dicicionario electrónico (40 euros). Puede ser que el traductor de Google no sea el mejor del mundo, pero siempre es mejor que llevar un aparato específico para ello... ¡O un diccionario de bolsillo!

9.- Módem (30 euros). Todos tenemos uno en casa, por lo que el router para conectarte a internet no está muerto. Pero nuestro teléfono nos permite hacer 'tethering', es decir, compartir su tarifa de datos de manera inalámbrica con otros dispositivos. (lo que nos puede sacar de un buen apuro)

10.- Reloj digital (25 euros). Nos podemos olvidar de las manecillas del reloj y del despertador, porque siempre tendremos un smartphone que nos recuerde qué hora es.