Con Face ID, la flamante tecnología de reconocimiento facial que servirá para desbloquear el iPhone X, Apple ha abierto un nuevo mercado antes incluso de la puesta en venta del dispositivo. Tal vez sea efímero, pero también se ha desarrollado velozmente, al menos en lo que respecta a su oferta.

Es el caso de los portales de ecommerce chinos, los más rápidos adelantándose a las necesidades de los usuarios –nacidas del miedo a que usen su rostro para desbloquear el móvil mientras duermen– o tal vez con la esperanza de crear dicha necesidad alimentando esos miedos. Y es que han lanzado máscaras anti Face ID para los temerosos de su privacidad.

Estas máscaras que se venden en los sitios de comercio electrónico de China sirven para tapar los ojos, parte del rostro o prácticamente toda la cara, dejando sólo algún orificio (al menos el de la nariz para respirar) al aire.

El reclamo de las empresas que venden las máscaras es el de impedir que alguna persona malintencionada se apodere de un iPhone X ajeno mientras el usuario duerme y lo desbloquee aprovechando que no te das cuenta. Al final de esta secuencia de película el malhechor, mitad ladronzuelo mitad hacker, ríe a mandíbula batiente con una carcajada que bien parece proceder de una gruta.

Pero pese al cuadro que quieran inducir estos anuncios lo cierto es que los peligros a los que aluden no están realmente fundados. Apple ya señaló en su momento que Face ID no funciona si tienes los ojos cerrados. Esto quiere decir que para tener éxito, un supuesto suplantador de identidad tendría que tener la suerte de que su víctima, además de haber comprado un iPhone X y haber sido pillada desprevenida en un medio del sueño, duerma con los ojos abiertos. Posible, pero poco probable.

La tecnología Face ID se basa en un escaneado al detalle del rostro del usuario. Empleando la cámara frontal, así como tecnología de infrarrojos, el dispositivo es capaz de crear un mapa 3D de la cara. Este modelo en tres dimensiones tiene una precisión tal que es capaz de reconocer al usuario incluso en condiciones de baja luminosidad.

Máscara para ocultar tu cara | Taobao

La nueva tecnología funciona de forma similar a la huella dactilar en algunos sentidos. Para que esta última quede registrada, el usuario tiene que colocar su dedo varias veces sobre el sensor, ahora la parte frontal, después un lateral, después el otro, ahora la inferior derecha, ahora la superior izquierda. Así, el terminal crea una imagen lo más exacta posible de la huella, con lo que es capaz de identificarla posteriormente aunque el dedo se coloque de forma apresurada.

Con Face ID ocurre igual: el terminal te pedirá que lo mantengas orientado a tu rostro para fotografiarlo íntegramente, por un perfil, por el otro, más arriba, más cerca, como una sesión de selfies intensiva. Esto permite al iPhone X identificar al usuario aunque tenga gafas puestas o cambie de peinado.

No parece que Apple haya dejado muchas cosas al azar con su reconocimiento facial, así que la compañía seguramente también haya pensado en evitar que alguien use Face ID para desbloquear un terminal ajeno mientras su legítimo dueño duerme. Por ejemplo, impidiendo que funcione con los ojos cerrados.

En todo caso, si alguien teme que los ladrones de iPhone X le sorprendan mientras duerme por culpa de Face ID, que sepa también sirve para tareas más sensibles como realizar pagos. Lo único que tiene que hacer es no activar la funcionalidad (o ir como una máscara a lo Spiderman)