Tras la primera oleada de COVID-19 que ha cogido con el pie cambiado a muchos países, poco a poco la ciencia se va preparando para poder ofrecer diagnósticos más tempranos y mejores herramientas para poder luchar contra el virus una vez que se produzcan los rebrotes que casi con toda probabilidad se producirán en los próximos meses de otoño e invierno. Mientras eso llega, los investigadores están trabajando en dispositivos y procesos que sean capaces de monitorizar el COVID-19 a través de sus diferentes síntomas. Y el wearable que hemos conocido hoy sería una de las mejores formas de mantener controlado masivamente al virus sin una intervención importante.

Con un parche que se coloca al cuello

Con el aspecto de una tirita han desarrollado este wearable los investigadores del Shirley Ryan AbilityLab en Chicago. Este se coloca en el cuello y es capaz de emitir información valiosa para el personal sanitario por parte de los contagiados por el COVID-19. Según estos investigadores "El dispositivo se puede usar durante todo el día, genera flujos continuos de datos y utiliza inteligencia artificial para obtener ideas sutiles pero potencialmente vitales (…) La detección temprana siempre es mejor y nuestros dispositivos ofrecen funciones importantes y únicas en este contexto".

El parche con sensor integrado | Shirley Ryan AbilityLab en Chicago

Con este parche en el cuello se pueden seguir en tiempo real la respiración o la tos del paciente sin que tenga que estar conectado a una máquina o dispositivo médico más aparatoso. Cuando se coloca el parche en el cuello del paciente, este automáticamente comienza a emitir datos a la nube sobre la intensidad y el patrón de tos que sufre el paciente. Para ello el parche cuenta con un acelerómetro que es capaz de hacer una lectura de la intensidad de la tos. También puede apreciar movimientos importantes en el pecho, identificar sonidos respiratorios, la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal del paciente, llegando incluso a detectar la fiebre.

Parche en el cuello | Shirley Ryan AbilityLab en Chicago

Siempre protegiendo los datos en base a las leyes vigentes, este wearable puede enviar todos estos datos a un servidor. El wearable se puede conectar al teléfono móvil y este es el que envía todos esos datos a las autoridades sanitarias. Con este wearable se podría evitar tener que ingresar a algunos pacientes con síntomas leves o no tan importantes, que podrían seguir la recuperación en casa mientras se les monitoriza a distancia mediante este wearable en forma de parche. En las imágenes distribuidas por los investigadores podemos apreciar que el wearable tiene más bien el aspecto de una tirita en el cuello, y que no es tan aparatosa, ni mucho menos, como otros dispositivos médicos.

Este parche es flexible como se muestra en la imagen, e integra los sensores, que también se pueden apreciar en el documento gráfico. Lógicamente es un wearable que está todavía en desarrollo y del que no se conoce una posible fecha de comercialización. Pero sí que nos da una idea de lo que podría ayudarnos la tecnología a diagnosticar la enfermedad y hacer seguimiento de ella en los próximos meses y años, sin necesidad de movilizar tantas plazas hospitalarias, o al menos minimizando su uso.