La tecnología lo inunda todo, y ya está presente en prácticamente todas las áreas de nuestras vidas. Sus usos cada vez son más diversos y sobre todo nos permite vivir una vida más cómoda donde cada vez menos cosas se dejan al azar. Algo tan sencillo y poco dado a lo tecnológico como un pañal, también se convertirá en un dispositivo conectado en el futuro. Al menos eso es lo que nos han demostrado desde el MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde han creado un pañal inteligente que no solo es capaz de avisarnos de que este se ha mojado, sino que además lo hace con un coste ridículo.

Pañales inteligentes a coste razonable

Seguramente, puestos a pensar en dispositivos que podrían convertirse en inteligentes, lo último en lo que se nos ocurriría pensar sería en un pañal. Y eso es precisamente lo que han hecho desde el MIT, pensar cómo algo tan básico como un pañal puede convertirse en un dispositivo conectado, y lo que es más importante para su viabilidad, no aumenta el coste del pañal y por tanto el precio final en exceso. Para ello han pensado en una ingeniosa solución que se basa en una simple pegatina RFID que va alojada en el propio pañal.

Funcionamiento del pañal inteligente | MIT

Esta pequeña etiqueta a su vez cuenta con un sensor de humedad, que puede detectar cuándo el pequeño ha hecho pis. Este pañal tiene una capa de polímero súper absorbente, algo parecido a un hidrogel, que al mojarse se expande y se convierte en un material conductor, que es capaz de activar la pegatina RFID para que envíe una señal de radio a un lector de estas pegatinas que se podría encontrar hasta a una distancia de un metro. De esta manera, cuando llegara la señal desde la pegatina al receptor, podría generarse una alerta en forma de notificación en nuestro móvil, que nos avisaría de que el bebé se habría hecho pis o algo peor en el pañal.

Lo mejor de todo, es que además de esta funcionalidad, el pañal cumple los requisitos básicos para que sea un producto viable comercialmente. Porque el coste de estas pegatinas es mínimo, con un sensor que tendría un precio de entre uno y dos céntimos. Y además no sería necesario el uso de baterías, por lo que el uso de estos pañales sería el mismo de cualquier otro tradicional, de usar y tirar. Además tampoco se vería comprometida la comodidad del bebé. Una tecnología que no solo llegaría a pañales para bebés, sino también a personas mayores con incontinencia que utilicen pañales adaptados, lo que permitiría por ejemplo en los Hospitales estar más atentos a los ciclos de los pacientes.

Por tanto es una nueva tecnología que sin duda puede tener un gran recorrido comercial, y ofrecer conectividad a estos pañales sin necesidad de aumentar en exceso su precio, incluso manteniéndolo o haciéndolo asumible para la mayoría de usuarios, hasta poder convertirse incluso en un estándar de la industria del pañal en un futuro cercano.