LOS RELOJES INTELIGENTES TRAEN NUEVAS NORMAS DE ETIQUETA

LOS RELOJES INTELIGENTES TRAEN NUEVAS NORMAS DE ETIQUETA

Cómo saber mirar tu smartwatch sin parecer maleducado

La llegada a algunos mercados del primer reloj de Apple ha sido uno de los momentos clave en la vida de estos dispositivos, que cada vez serán más comunes. Si se popularizan tanto como querrían los fabricantes, habrá que tener en cuenta una serie de reglas de etiqueta.

SmartWatch
Android Wear permitirá chatear por Whatsapp | Flickr

Llevo con un smartwatch en la muñeca algo más de un año, así que ya me he acostumbrado a lo que es la conexión constante y sé qué supone esto. En mi caso, elegí Pebble Steel por ser, precisamente, lo que más se parece a un reloj tradicional. Actualmente hay más alternativas en este sentido, pero todos tienen en común una cosa: son una pantalla más a la que prestar atención.

Hay que tener claro que se te va a notar: eso es lo primero y más importante a la hora —atención al juego de palabras, que es de nota— de hablar de las reglas de etiqueta del usuario de reloj inteligente. Aunque pienses que no, aunque creas que ha sido una décima de segundo, aunque estés seguro de que nadie se ha dado cuenta, que lo sepas: es evidente que has desviado la mirada hacia tu muñeca.

A la hora de interactuar con el dispositivo hay que tener en cuenta que las pantallas son mucho más pequeñas y las opciones más limitadas, así que leer un correo —algo que no deberíamos hacer, por muy importante que sea—, contestar un WhatsApp o compartir la ubicación en Foursquare llevará más tiempo que con el smartphone. Si es vital hacerlo, saca el móvil y deja lo de sentirte Buzz Lightyear para cuando estés solo.

Además, hasta que nos acostumbremos a la idea de que en el reloj hay mucha más información que la hora, el interlocutor va a pensar que tienes prisa o que te aburres, así que prepárate a dar explicaciones. Y a que no las entiendan. La reacción natural cuando nos vibra la muñeca es mirar para ver qué ha ocurrido, como ocurre con el teléfono; el problema es que las excusas siempre van a sonar peor en este caso.

La mayor parte de la gente ha aprendido a ignorar el hecho de que una persona 'desaparezca' en mitad de una conversación para mirar el móvil, pero no cuando la vista se dirige a su smartwatch. De nuevo, tiene que ver con la sensación de impaciencia que se desprende del gesto de mirar la hora ¿La solución? Poner el reloj en modo silencio. Y atención, que también puede ocurrir lo contrario: tener prisa y que crean que lo que tenemos es una vida social agitada.

Por otro lado, y relacionado con las explicaciones, habrá preguntas. Apple Watch, Pebble, Moto 360 o LG G Watch se iluminan, se animan, vibran y suenan, así que llaman la atención. Es el equivalente a llevar un 'banner' en el brazo y los curiosos querrán saber si realmente son el visitante un millón de la página y han ganado un cargamento de iPads. No pasa nada por dar algo de información, pero no hay que monopolizar la conversación. Interrumpir a una persona que habla de su vida amorosa, laboral o la suplencia de Casillas para hacer protagonista a un cacharro está muy feo.

Guillermo del Palacio | @13370N3 | Madrid | 04/05/2015

Los mas vistos

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.