Pues ya está, ya tenemos todos una en el bolsillo. Si la industria de la fotografía estuviera dirigida por un tipo como el señor Burns, llevaría ya tiempo frotándose las manos y exclamando un "excelente" cada dos por tres. Si todo era un (¿maligno?) plan para lograr que las cámaras de fotos tuvieran un papel protagonista en nuestras vidas, lo ha conseguido.

En cada bolsillo una cámara en el móvil para hacer 'selfies' a diestro y siniestro. Quizás haya que sumarle una compacta (puede que olvidada en un cajón a estas alturas) y una de esas réflex que ahora exhiben al cuello tropas de adolescentes creyendo ser profesionales que fotografían puestas de sol y tazas de café. Sí, las cámaras están por todas partes.

Pero poco importa que todo sea un plan de la industria fotográfica para dominar el mundo. Es más, si es así, bien está. Las  cámaras se encuentran hoy por todas partes, sí. Pero la pregunta es ¿cómo podrían ser las que usemos mañana?

Nada de sacar una bola mágica para ver qué será del futuro de la fotografía. Basta con mirar el presente y echarle un ojo a cámaras que ya son una realidad y que han roto todos los récords. Al fin y al cabo, si hoy existen ya algunas con características de ciencia ficción, ¿por qué no iban a plantarse en nuestras cámaras convencionales dentro de un tiempo?

La más pequeña

No se puede decir que la cámara de tu smartphone sea muy grande, pero todo es mejorable. Para hablar de las más pequeñas del mundo hay que hacer una distinción: por una parte están las cámaras diminutas que, además, tienen aspecto de cámaras y, por otra parte, las que no lo parecen pero son realmente las más pequeñas del mundo.

El motivo de esta diferencia no es otro que tener la posibilidad de ver cámaras con el aspecto de una réflex que caben en la yema de tu dedo y que son estéticamente espectaculares. Sin embargo, las que realmente ostentan el récord por su tamaño son las de uso médico. No es agradable pensar en ello, pero para que puedan ver qué hay dentro de ti las cámaras médicas son diminutas: 1,2 milímetros de diámetro en este caso.

Cámara de fotos minúscula

La simultánea

La simultaneidad hecha lente la trae la astronomía para acabar con un gran problema: mientras alguien observa una porción del espacio exterior puede estar perdiéndose algo realmente interesante unos grados más allá. En resumen, no es posible observarlo todo a la vez, y mucho menos fotografiarlo.

Para solucionarlo, un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte está desarrollando el Evryscope, un aparato formado por 23 pequeños telescopios que permitirá captar en imágenes unos 10.000 grados cuadrados (algo así como una cuarta parte del cielo) ¿Por qué mirar hacia una punto en concreto cuando puedes fotografiarlos todos a la vez?

Everyscopio

La más rápida

No debemos olvidar la captura de imágenes en movimiento, que tiene a su particular Usain Bolt: la cámara más veloz del mundo captura nada más y nada menos que 4,4 billones de fotogramas por segundo. Por mucho que intentes hacerte una idea de su velocidad, es imposible lograrlo sin pensar en el Halcón Milenario.

Su nombre es STAMP y ha sido creada por un grupo de investigadores de Japón. Eso sí, por ahora su función no es hacer vídeos con un smartphone para Instagram. STAMP ha sido creada para poder observar al detalle reacciones químicas.

Cámara de fotos STAMP

La de los gigapíxeles

Olvida eso de presumir de megapíxeles. Ni los de tu smartphone ni los de tu réflex de última generación están a la altura de esta cámara creada por un grupo de investigadores de la Universidad de Duke. Formada por 158 cámaras pequeñas y con una potencia 25 veces superior a la de una digital al uso, este cacharro del tamaño de una máquina de hacer palomitas tiene algo más de un gigapíxel (el equivalente a mil millones de píxeles) y sus creadores esperan mejorarlo hasta los 50 gigapíxeles.

¿Para qué tantos? Básicamente, para poder fotografiar de forma simultánea (como con el Evryscope) algo realmente lejano. En la actualidad ya hay fotografías de más gigapíxeles, formadas por la unión de miles de fotografías hechas en momentos diferentes. Este cacharro permite hacerlo con una sola captura simultánea.

Cámara gigapixel

La más cara

Toda esta tecnología revolucionaria e inalcanzable está muy bien, pero ¿cuánto podría costar? Valorar estás cámaras con características únicas y de ciencia ficción sería tan complicado como decir cuánto cuesta la pierna de Messi. Así, habrá que conformarse con saber cuánto cuesta la cámara más cara de cuantas se comercializan a día de hoy.

El modelo ganador es de la marca sueca Hasselblad, y cuesta nada más y nada menos que 45.000 dólares (cerca de 34.000 euros) ¿Quién dijo que la tecnología fuera barata? Esperemos, eso sí, que las cámaras de mañana que incluyan algunas de estas características futuristas se adapten más a nuestros bolsillos (tanto metafórica como literalmente hablando).

La cámara más cara