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UN REFERENTE PARA LA COMUNIDAD

El artesano de los robots de la ciencia ficción: de R2-D2 a Wall-E

Mike Senna lleva más de una década construyendo réplicas de los autómatas más famosos de la gran pantalla por simple afición. BB-8, el robot de ‘El despertar de la Fuerza’, es la última creación de este programador que se ha convertido en un referente para la comunidad de entusiastas de 'Star Wars' y para la mismísima Lucasfilm

Los robots de Mike Senna

Mike Senna Los robots de Mike Senna

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El 2016 está siendo un año de luto para los fans del robot rechochente más querido de la gran pantalla. Recientemente fallecía Tony Dyson, el creador de R2-D2, y hace sólo unos días lo hacía Kenny Baker, el actor que daba vida al adorable droide. El trabajo de ambos entusiasmó a los millones de seguidores de ‘La guerra de las galaxias’, en especial a toda una comunidad que disfruta de los reconocibles pitidos del autómata en su propia casa.

Más de 16.000 miembros de todo el mundo —entre los que hay españoles— forman parte de R2-D2 Builders Club, un grupo que fabrica sus propios R2-D2, completamente funcionales, desde 1999. Mike Senna, un programador californiano, se unió al club tres años después de su creación. Por entonces, ya era miembro de la Legión 501, una comunidad dedicada a los trajes de los soldados imperiales. Sin embargo, no estaba satisfecho. “Quería llevar algo único al club que ampliase mis destrezas. Eso ocurrió cuando descubrí los R2 Builders”, explica Senna a Tecnoxplora.

El R2-D2 que conquistó a Lady Gaga

En poco tiempo, el californiano construyó su propia réplica del droide, exactamente igual al de la famosa saga intergaláctica. Cuatro años más tarde, su R2-D2 ya era popular: había protagonizado más de 100 apariciones en convenciones dedicadas a la cultura popular, ‘shows’ promocionales y eventos caritativos.

“¡Los niños y los adultos siempre están felices de ver a R2!”, asegura Senna, que suele esconderse entre bambalinas para que nadie descubra que lo controla por radiocontrol, evitando así que se pierda la magia. Poco a poco, este programador se ha convertido en un mentor para otros muchos entusiastas. Desde 2003 se celebra en su propia casa la R2LA, una reunión anual a la que acuden casi un centenar de constructores de droides. “Tenemos 3 ‘webcams’ y una sala de chat para la gente que no puede venir y quiera unirse a la diversión”, añade Senna.

Mike Senna en los Oscar

También acoge en su hogar “jornadas de construcción” en las que ayuda a que otros aficionados cumplan el sueño de tener su propio robot e incluso envía información a los que no pueden acudir a ellas. Tal es su fama que desde hace más de una década colabora con la mismísima Lucasfilm. Representantes de la compañía se percataron de la asombrosa perfección de los droides del R2-D2 Builders Club en un evento de ‘La venganza de los Sith’. Gracias a ello, él y su robot se han paseado incluso por la alfombra roja.

De hecho, en la última gala de los Óscar, su R2-D2 sedujo a la mismísima Lady Gaga, que no dudó en besar su metálica cabeza. Senna, que ha calificado a la cantante como “uno de los seres humanos más amables y ‘súper’ que ha conocido”, quedó tan impresionado por la muestra de cariño que ha demostrado en YouTube sus intentos por preservar aquellos restos de pintalabios.

Sin embargo, el compañero de C3-PO no es la única creación que le ha convertido en un referente internacional en el mundo de los robots de cine.

Haciendo real a Wall-E

Limpiar nuestros desperdicios en la Tierra del futuro es la labor de Wall-E, el simpático robot que nos conquistó en 2008. Convertir al protagonista de la película de animación de Pixar en un autómata que se pudiera tocar fue el complejo reto al que se enfrentó Mike Senna poco después. Él mismo se encargó de la programación, la electrónica, el diseño estructural y los acabados, un “duro trabajo” al que dedicó dos años y medio.

“La película fue estudiada para conseguir las dimensiones exactas” detalla Senna. “Los movimientos tenían que ser muy realistas, así que puse mucha atención en la animación. Muchos diseños fueron construidos y reconstruidos porque no eran los adecuados”. Su detallista Wall-E, que encandiló a John Lasseter, el cofundador de Pixar, es para Senna “su obra maestra”. Hasta una cabra cayó rendida a los encantos de este Wall-E cuando le puso ojitos.

Eso sí, este ‘maker’ no ha querido dejar solo a Wall-E. También ha construido a Eva, su robótica amiga, que por el momento sólo es capaz de parpadear con sus negros ojos. “Quiero añadir movimiento a su cabeza para que ella pueda mirar tu alrededor”, defiende Senna.

Sin embargo, sus últimos proyectos le han obligado a retrasar el desarrollo de Eva. Como no podía ser de otra forma, se puso manos a la obra para crear a BB-8, el robot que conocimos hace unos meses en ‘El despertar de la Fuerza’.

Más de un millón de personas en YouTube han contemplado ya su primer diseño, una réplica que rueda como el de la película, provisto de una cabeza impresa en 3D. Además, ha desarrollado su propia versión estática para evitar precisamente que BB-8 pierda esa cabeza en sus apariciones públicas. “Hará todos los movimientos y sonidos, a excepción de que no rodará. ¡Ese sé que puedo hacerlo perfecto!”

BB-8

Mike Senna aún continúa participando con su familia de robots en diferentes eventos y actos: visita a jóvenes ‘boy scouts’ y hace compañía a niños que desgraciadamente tienen que pasar una temporada en el hospital. “Pienso que las mejores [experiencias] son los hospitales infantiles. [...] No entendía el impacto hasta que un adulto se acercó a nosotros y nos dio las gracias. Dijo que había estado en el hospital unas semanas cuando era un niño y cualquier tipo de visita le ayudó a sentirse mejor”.

A R2-D2 y a Wall-E también les encanta visitar bibliotecas junto a su detallista creador. “Enseño cómo he construido los robots y cómo mucha gente los ha tocado en un sentido positivo. Les animo a perseguir y compartir sus pasiones con otros para ayudar a la comunidad, ¡de eso es lo que trata la vida!”.

Mike Senna no es sólo un increíble experto en la construcción de los más famosos robots de la ciencia ficción —ya está a la espera de los autómatas de próximas películas—, sino que también es un generoso maestro que lucha porque sus obras puedan hacer felices a los demás.

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