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RECORTES PRESUPUESTARIOS

Necesitamos 600 millones más para la Ciencia de 2014

Los dos principales partidos nacionales han recortado los presupuestos de ciencia en los últimos años, pero ambos aseguran que es necesario un incremento para los del año que viene.

Sáenz de Santamaría en el Congreso de los Diputados

EFE Sáenz de Santamaría en el Congreso de los Diputados

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España sufre una demolición sistemática de la ciencia“, afirmaba en una entrevista en Materia Joan Massagué, uno de los investigadores del cáncer más relevantes del mundo. “Nunca había visto un intento de asfixia como este” en el CSIC, añadía Joan Manuel Andreu, un científico que vio cómo el Estado le retenía parte de los fondos para investigación que había conseguido de una farmacéutica. Estas son solo dos opiniones, pero ejemplifican un estado de ánimo emergente en la ciencia española que se ha reflejado en un rápido cambio de actitud del gremio frente a la movilización. Solo siete meses separaron un desangelado acto contra los recortes celebrado en noviembre del año pasado en el CSIC de la mayor manifestación de científicos de la historia.

Sin embargo, si se escucha lo que dicen los principales partidos políticos de España (y se asumiese que las palabras se convierten hechos), no habría motivo para ese pesimismo. Preguntados por las demandas del colectivo Carta por la Ciencia para los presupuestos del año que viene, todos están más o menos de acuerdo.

Miguel Cortizo, portavoz de I+D+i del Grupo Parlamentario Socialista, afirma que los 636 millones de euros de incremento del presupuesto para ciencia en 2014 “debería ser una propuesta de mínimos”. El diputado afirma que la propuesta del colectivo, que plantea la “recuperación de los niveles de financiación pública existentes en 2009 a lo largo de los tres próximos ejercicios presupuestarios”, es muy razonable.

Y respecto a la posibilidad de obtener ese dinero en una situación tan complicada como la actual, considera que es cuestión de prioridades, sobre todo “si se compara con cifras como los más de 30.000 millones de rescate a la banca que ya se está asumiendo que no se van a devolver”.

Cortizo también cree que, si se realiza el incremento presupuestario necesario, se acabaría con los grandes retrasos que están sufriendo las convocatorias de proyectos y becas en esta legislatura. “En realidad estos retrasos son un recorte encubierto; se prolonga la concesión de las ayudas hasta que al final se eliminan convocatorias completas”, afirma.

Una opinión similar con matices es la de UPyD. Desde el partido que lidera Rosa Díez, se asegura que la propuesta de la agrupación de científicos “es realista porque la ciencia necesita ese dinero y más”. Además, añaden que la financiación de la ciencia “no es un gasto, sino una inversión de futuro”.

Sobre el lugar del que obtener los fondos que dedicar a la I+D, señalan algunas partidas “superfluas como diputaciones provinciales, los traductores del Senado, arrendamientos innecesarios…” Respecto a los retrasos en las convocatorias, en UPyD consideran que “se debería cumplir la ley y así no habría retrasos”.

“Los retrasos los produce la administración para aplazar el gasto o no realizarlo porque cuando va a dar la beca ya no existe ese dinero porque la realidad presupuestaria es muy distinta”, concluyen.

En una línea parecida responde el PNV, que asegura compartir “las propuestas del colectivo Carta por la Ciencia”.

El Grupo Vasco señala que “ha denunciado en reiteradas ocasiones los recortes presupuestarios en las dotaciones para la I+D+i” y que desde 2009, “en cada ejercicio presupuestario”, han “formulado enmiendas proponiendo incrementos presupuestarios para corregir los recortes que se han venido planteando”.

Si puede llamar la atención el optimismo de Cortizo, miembro del mismo partido socialista que cuando estaba en el Gobierno empezó a recortar en I+D acuciado por la crisis, más aún lo hará el del Gobierno. Desde la secretaría de Estado de I+D+i, se afirma que “los presupuestos de 2014 están elaborándose en estos momentos” y “podemos decir que habrá un incremento para la I+D+i, tal y como ha anunciado el ministro de Economía y Competitividad”, Luis de Guindos.

El recelo de los científicos llega de la divergencia entre las palabras y las cifras que aparecen en los presupuestos. Según los datos ofrecidos por el Observatorio Español de I+D+i, dependiente del departamento de De Guindos, el Gobierno de Mariano Rajoy ha reducido el presupuesto de I+D+i de los 8.589 millones de euros de 2011 a los 5.932 de este último año.

Frente a lo que está publicado por los propios órganos oficiales del Gobierno, De Guindos ha afirmado este año que la de I+D es “una de las pocas partidas” que no se recortaron en los últimos presupuestos, y llegó a asegurar que la partida para ciencia y tecnología había aumentado un 5%. Ese mismo mensaje, que no coincide con la realidad, fue el que el ministro de Economía y Competitividad envió a Bruselas dentro del Programa Nacional de Reformas de España 2013 elaborado para dar confianza a los supervisores comunitarios.

Hace algo más de un año, en una entrevista con Materia, la premio Nobel israelí Ada Yonath trataba de buscarle una explicación a la desatención de la investigación por parte de los políticos. En su opinión, ellos “tienen que convencer a mucha gente y la mayoría de esa gente, en España o en Israel, no tiene un gran nivel de educación como para valorar la importancia de la ciencia”.

Las palabras de los políticos españoles, sin embargo, muy favorables al incremento del apoyo económico a la I+D, al menos en sus declaraciones públicas, muestran que su opinión no coincide con la de Yonath. El misterio aún sin resolver es cuáles son los obstáculos que impiden que todas esas palabras se conviertan en un apoyo real, también en tiempos difíciles.

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