Un nuevo proyecto italiano denominado World’s Advanced Saving Project (WASP) ha desarrollado la que afirman es la impresora 3D más grande del mundo: BigDelta. Con ella pretenden dar solución a un problema que se da a escala mundial, especialmente entre los países menos desarrollados: la escasez de vivienda.

Y es que, según la ONU, en los próximos 15 años se necesitarán una media de 100.000 casas diarias para satisfacer esta demanda, pues se calcula que en 2030 habrá cuatro mil millones de personas que vivirán con ingresos inferiores a tres mil dólares anuales.

Los creadores de BigDelta, un equipo de científicos y expertos en tecnología del Centro Sviluppo Progetti (Rávena, Italia), se han propuesto utilizar este coloso para la fabricación de casas de adobe. Así, tradición y modernidad se unen en este proyecto que, además, promete ser barato y ecológico, pues se evitan los costes económicos y ambientales de la producción de cemento. Además, estas casas requieren mucho menos mantenimiento que otro tipo de edificios.

La impresora 3D más grande del mundo creará casas de arcilla

BigDelta funciona como una impresora 3D de filamentos, pero a mucha mayor escala si tenemos en cuenta que este gigante mide 12 metros de altura. Según sus creadores, su estructura es fácil de montar y transportar, y consiste en un gigantesco armazón sobre el que se apoya una boquilla de impresión gigante que, con un movimiento circular, va creando las capas de paredes y techos. Como materiales se emplean arcilla, agua y fibras naturales, tal y como se hace en las construcciones tradicionales de adobe.  Con respecto a las formas de las viviendas, los creadores se han inspirado, no solo en las casas tradicionales, sino también en una pequeña raza de avispa que construye nidos de barro.

“Hemos demostrado que nuestra idea no era solo un sueño”, ha explicado Massimo Moretti, director de WASP, durante los actos de presentación oficial del proyecto. “Es posible crear viviendas sostenibles y a bajo coste utilizando la tecnología de las impresoras 3D”. La impresora BigDelta es el resultado de tres años de ardua investigación: materiales, transporte, eficiencia energética… Como explican sus creadores: “No se trata solo de la casa, es todo un proceso. Necesitamos que el desarrollo de la máquina esté en línea con nuestra idea original: una impresora que expulse material ‘kilómetro cero’ y que se alimente por el sol, el viento y el agua. Que se adapte a cualquier tipo de ambiente y pueda ser transportada y montada fácilmente”. Todo un despliegue para perseguir un sueño: el de la vivienda accesible para todos.