Colectivos como los discapacitados, los gais, los inmigrantes o personas con acondroplasia tienen fama de ser moralmente más fuertes que el resto de la sociedad, en opinión de la mayoría de los ciudadanos.

Ahora, un estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) lo constata. Los investigadores describen que, como estas minorías están más estigmatizadas, se cree que tienen una fortaleza moral y psicológica mayor, debido al sufrimiento que experimentan.

“Al pensar que se hacen más fuertes desde el punto de vista moral y psicológico, automáticamente creemos que van a ser más tolerantes”, indica Saulo Fernández, investigador del departamento de Psicología Social y de las Organizaciones de la UNED y autor principal del trabajo.

Dicho estudio, publicado en Personality and Social Psychology Bulletin, demuestra cómo los grupos mayoritarios creen que los minoritarios son mejores personas.

Para comprobar si esta hipótesis era cierta, los psicólogos realizaron un total de cuatro experimentos, con preguntas a miembros del grupo mayoritario sobre cómo pensaban que sería la actitud, tanto de personas con acondroplasia y gais, como de jóvenes y funcionarios. Además, en los experimentos analizaron cómo eran las reacciones cuando se decía que el grupo estigmatizado era intolerante o tolerante.

“En una de las pruebas, los miembros del grupo mayoritario afirmaron que se rompían sus expectativas si un grupo de personas con acondroplasia presentaba una actitud negativa hacia el colectivo inmigrante, expectativas que no se rompían si esta misma actitud racista la mostraban personas sin estigmas. Las mismas emociones negativas se despertaban cuando el colectivo gay era el que se mostraba intolerante con la inmigración”, explica en un comunicado la UNED.