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NUESTROS OJOS TAMBIÉN HACEN EL BALANCE DE COLOR

La estación del año influye en nuestra forma de percibir los colores

Todos los seres humanos identificamos con bastante similitud cuatro tonalidades básicas: azul, verde, amarillo y rojo. Son los llamados colores primarios, ya que no resultan de la mezcla de otros, como ocurre con el rosa o con el gris. En especial, el amarillo es el que más ha llamado la atención de los científicos para un estudio llevado a cabo en la universidad de York (Canadá).

La estación del año influye en nuestra forma de percibir los colores

G+J En invierno no vemos los colores igual que en verano

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El amarillo es el único color que perciben todos los ojos de igual manera, a pesar de las diferencias oculares que las personas guardamos entre nosotras.  Éste ha sido el objeto de estudio de un grupo de investigación de la universidad canadiense de York.

Los investigadores querían comprobar por qué este color es tan “estable” y qué factores podrían hacer que cambie. Así, demostraron que su percepción no dependía tanto de las características biológicas del ojo como del aspecto de la naturaleza en cada estación del año.

A este respecto, Lauren Welbourne, estudiante de doctorado y autor principal de la investigación, publicada en Current Biology, determinó que “nuestra visión se adapta a los cambios en el medio ambiente”. Por lo tanto, en verano, cuando normalmente hay una mayor cantidad de follaje y flores, nuestro sistema visual tiene en cuenta que, por lo general, estamos expuestos a más espacios verdes, factor que influye notablemente en nuestra forma de percibir los tonos de las cosas.

Como ejemplo, Welbourne nombra a York, uno de los distritos de la ciudad canadiense de Toronto, donde los inviernos son grises y apagados y en el periodo estival los paisajes están repletos de verde vegetación. Sorprendentemente, nuestra visión se modifica hasta el punto de que vemos los colores de manera distinta dependiendo de la estación en la que nos encontremos. Según el experto, sería algo así como cambiar el balance de color en el televisor de casa.

Para llegar a esta conclusión, los científicos recluyeron a 67 participantes en un cuarto oscuro. A continuación, con ayuda de un colorímetro (herramienta que identifica el color y el matiz para una medida más objetiva del color), los miembros ajustaron un dial hacia atrás y hacia delante hasta que lograron llegar a un punto donde visualizaban el llamado “amarillo único”, sin embargo, no hallaron ninguna pista de verde o rojo.

“Estamos ante la primera demostración de que los cambios en el medio ambiente afectan a nuestra percepción del color”, señaló Lauren. "Cuanto más aprendamos acerca de cómo se procesan la visión y el color, mejor entenderemos cómo vemos el mundo”, agregó, concluyendo que esto “puede tener efectos sobre la forma de diagnosticar y tratar los trastornos visuales”.

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