Dos fotos captadas por la NASA, con un año de diferencia, retratan la terrible situación por la que pasa de California. La primera es la de 2013, uno de los peores periodos de sequía, aunque divisemos las cordilleras nevadas que luego abastecerían de agua al Estado norteamericano.

California

La segunda instantánea es aún más devastadora, nos avisa de que 2014 será el año hidrológico más nefasto, porque en California solo llueve de diciembre a febrero. Sin embargo, en la fotografía del satélite vemos un territorio rojizo, donde antes había cultivos fértiles o regadíos. Incluso las montañas de Sierra Nevada se muestran desnudas de nieve. ¿Lo que vemos es casi un desierto?

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“En 2013, las colinas de la costa también eran verdes de la lluvia de invierno. En 2014, todo al oeste de las montañas boscosas es de color marrón. Incluso la agricultura de regadío en el centro del estado parece estar limitada en comparación con 2013”, relatan en la NASA.

Los efectos de esta sequía tienen, además, amenazadoras consecuencias. California ha sufrido en lo que va de año más de 150 incendios. La falta de lluvia hará que, en los próximos meses, las centrales hidroeléctricas no produzcan tanta energía, con lo que el recibo de la luz se encarecerá o existirán restricciones, las mismas que pueden surgir en el consumo de agua los 25 millones de californianos.

El Estado, no en vano está oficialmente en alerta roja. Y el Gobernador Edmund G. Brown Jr. ha solicitado a Barak Obama que declare California como zona catastrófica, que es un eufemismo contemporáneo para describir un pequeño apocalipsis.