Algunos cambios que experimenta el planeta son fruto de la evolución natural del clima, como la expansión o contracción de la masa helada del Ártico. Otros, como el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida o las prolongadas sequías “reposan sobre las espaldas de la humanidad”.

Es la conclusión de la Nasa, cuyos científicos cartografían la Tierra desde 1972 a través de su programa Land. Un total de ocho satélites han fotografiado cómo cambiado la Tierra, los océanos, la atmósfera y el Sol por influencia de la actividad humana.