Hormigas locas, bautizadas así por sus movimientos exaltados, que invaden una isla del océano Índico, Navidad, exterminando a tres millones de cangrejos en apenas año y medio.

Culebras arbóreas café, una especie de reptil originario de Australia, que llegan en un avión militar a la isla de Guam, en el Pacífico, y se cepillan a todas las aves características de sus bosques.

Roedores gigantes, flores preciosas que tupen y asfixian lagos enteros, peces monstruosos que hunden economías locales, y así hasta un centenar de peligrosos enemigos.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) acaba de actualizar su lista “100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo”, publicada por primera vez en 2000 para “incrementar la sensibilización sobre la extraordinaria complejidad, y también sobre las terribles consecuencias, de las especies exóticas invasoras”.

En la lista, no falta uno de los mayores enemigos de la biodiversidad mundial: los gatos, cuyos ejemplares asilvestrados matan a más de 1.000 millones de aves cada año, solo en EEUU.

Los gatos amenazan al 8% de todas las especies de aves, reptiles y mamíferos en peligro crítico de extinción, según un estudio coordinado por el biólogo Manuel Nogales, del CSIC.

“Esperamos que, alcanzando una concienciación global, el riesgo de ulteriores invasiones dañinas se reducirá en el futuro”, explican los expertos de la UICN en su catálogo.