El truco consiste en poner la pelota de tenis encima de la de baloncesto

Esto ocurre porque cuando llegan al suelo la pelota de baloncesto se comprime, almacenando energía elástica que se transfiere a la pelota de tenis.

Debido a esta transferencia de “cantidad de movimiento” la pelota de tenis sale disparada, pero la de básquet apenas se despega del suelo.

¿Os cuento un secreto?... ¡también se puede hacer con tres pelotas!