El periodo de cuarentena ha hecho que cambiemos nuestras rutinas y horarios. Ahora ya no invertimos tiempo en ir al trabajo o en hacer una excursión en el campo. Nuestras actividades de ocio han cambiado, así como también la forma de trabajar. Ahora las clases son online o las personas se conectan a su trabajo de forma virtual, sin salir de casa.

Es posible que los cambios de rutina originados en la cuarentena también hayan influido a los hábitos del sueño de las personas. Acostarse un poco más tarde, dormir menos o más de lo habitual, levantarse más tarde e incluso dormir siestas que antes nunca te echabas y ahora estás haciendo. Un buen descanso aporta al cuerpo la energía para vivir otro día con vitalidad y positivismo, según un estudio de Marmota en colaboración con la Unidad de Sueño de varios hospitales.

Mantener unas rutinas es esencial para generar hábitos, de acuerdo este estudio. Si fijas una hora para levantarte, comer y cenar estarás ordenando tu día, lo que te permitirá planificar mejor qué otras actividades puedes hacer a lo largo del mismo. Los expertos recomiendan intentar aprovechar al máximo la luz del día y minimiza la luz artificial cuando sea de noche, para poder conciliar el sueño mejor. Además, intenta alejarte de las pantallas un rato antes de dormir.

Con los horarios prefijados, puedes organizar tu día para dedicar un tiempo a mantenerte en forma. Por ejemplo, puedes hacer un poco de meditación por la mañana y un poco de ejercicio físico por la tarde.

El consejo de los expertos para teletrabajar correctamente es asegurarte de tener un espacio adecuado para ello. Procura no utilizar zonas relacionadas con el ocio o el entretenimiento, como la cama o el sofá. Asignar a cada espacio de la casa una tarea puede mejorar tu concentración en dicha labor.

Un último consejo de los expertos es que limites el exceso de información y redes sociales. Es necesario consultar los medios de comunicación y las noticias cada día, pero sin obsesionarse. Lo mismo pasa con las redes sociales. Una superabundancia de información puede generarnos ansiedad y derivados problemas de sueño y malestar psicológico.

Para niños, adolescentes y mayores

Estos consejos son aplicables para todas las edades pero, además, hay algunos más específicos que los expertos dan para niños, adolescentes y personas mayores. Los niños necesitan tener una rutina establecida y unos horarios de comidas fijados. Por otra parte, es conveniente centrar las actividades intelectuales por la mañana, que están más frescos, y la actividad física por la tarde, para que descarguen su energía.

En el caso de los adolescentes, su ciclo de sueño es más tardío, por lo que es normal que se acuesten y se levanten algo más tarde. Sin embargo, para las personas mayores es al contrario. Sus ciclos de sueño se suelen adelantar, aunque no conviene que sea en exceso, es preferible mantener un horario normal, no acostarse y levantarse excesivamente pronto.

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