El cuerpo humano es una máquina biológica perfectamente engrasada y coordinada. Todos sus sistemas interrelacionan entre sí para mejorar la eficiencia global del conjunto. Cuánto más sistemas permanezcan en activo durante su ciclo vital, mejor será el rendimiento general de la máquina. Así se ha demostrado en un estudio reciente publicado en la revista 'American journal of geriatric psychiatry' con el sexo en la tercera edad y el cerebro.

El estudio concluye que los hombres y mujeres de la tercera edad que tienen un conducta sexual activa y se encuentran satisfechos de ella tienen mejores habilidades cognitivas relacionadas con la memoria, el cálculo mental, la inteligencia fluida y la forma de pensar de manera abstracta que aquellos que no le dan importancia alguna a su vida sexual a esa edad.

Para el estudio se estableció un grupo de control de casi 2.000 pacientes de una edad media de 71 años y con el 54% de mujeres. Tres cuartas partes tenían pareja. Se excluyeron pacientes con deterioro neuronal o procesos degenerativos que afectasen a su rendimiento cognitivo. Dentro de este grupo de control se acotaron también los pacientes que tenían una sexualidad satisfactoria y que, a la vez, la consideraban importante o muy importante dentro de sus vidas. Eran casi 450 pacientes.

A todo el grupo de control se le realizaron una serie de pruebas psicotécnicas que evaluaban, de manera general, sus habilidades cognitivas: test de memoria, pruebas de agudeza visual, velocidad de procesamiento, pruebas de inteligencia fluida e inteligencia cristalizada... Con ellas se establecía una calificación proporcional dentro del conjunto.

Los individuos que declararon que el sexo en la tercera edad no era importante o que no tenían una vida sexual reseñable desarrollaron puntuaciones en el test cognitivo con un promedio más bajo que los que sí destacaban la importancia del sexo en esa edad o que declaraban tener una vida sexual sana.

No está clara la relación causa-efecto del estudio pero sí los indicios extraídos de este grupo de control. Otro estudio (Español) de la Universidad Rey Juan Carlos dice que en España el 62,3% de los hombres y el 37,4% de las mujeres mayores de 65 años son sexualmente activos y que entre las causas de falta de esta actividad se encuentra el bajo nivel educativo. Los individuos con peor formación tienen más dificultades de tener una vida sexual completa y probablemente una peor calificación en los test cognitivos.