El jabón en barra, aunque no lo creáis, está expuesto a bacterias que pueden quedar en la pastilla tras lavarnos las manos, por lo que algunos recomiendan usar mejor el jabón líquido. Aunque contra este también hay algún que otro estudio. Hace unos años investigadores de Estados Unidos analizaron los envases en un colegio, porque ni la boquilla ni el recipiente se cambian. Se percataron de que estaba contaminado, ya que siempre queda un fondo que no se desecha y que es suficiente para que las bacterias se acumulen.

Ni uno ni otro se libran de las bacterias, pero siempre es mejor que no usarlo. En el caso del jabón líquido se recomienda que, antes de volver a rellenarlo, se lave bien el recipiente. Ocurre lo mismo en la pastilla de jabón, aunque esta, al estar en el ambiente, es mucho más difícil de evitar que se alojen en ella microbios.